Londres. La vida suele dar revanchas. Ayer, en Londres 2012 se vivió un arraigado desquite que el kazajo Alexandr Vinokourov, para quien hace cinco años se antojaba un triste final de su carrera. Alexandr, fue acusado en el 2007, cuando corría el Tour de Francia de ese año, de dopaje por transfusión sanguínea en dos ocasiones y fue suspendido por dos años.

Pero ayer, justo cuando el ambiente más británico se respiraba en el aire, cuando el autollamado Dream Team cargaba en los hombros la responsabilidad de conseguir el primer oro para los locales y justo ahí, en el sitio donde todos los británicos querían ver coronarse a su equipo, el kazajo dio la sorpresa al cruzar primero la meta tras 5:45.57 horas.

Era el mejor regalo que darse para poder tener un retiro perfecto. Vinokourov desafío la ruta trazada especialmente para corredores como Mark Cavendish, favorito al oro quien terminó en un lamentable sitio 29.

En tanto, Bradley Wiggins, flamante campeón del Tour de Francia de este año, se dejó caer en el Madison. A sus 39 años, el kazajo invirtió su mejor táctica, la mejor agresión que cualquiera de los ciclistas que corrió ayer la carrera de ruta hubiera intentado.

Y su esfuerzo le valió hacerse, por primera y última vez, del oro olímpico. Quizá por eso, aún sin cruzar completamente la meta ya había roto en llanto. Detrás suyo, casi pisándole los talones el colombiano Rigoberto Uran, se quedaba con la plata mientras que el noruego, Alexander Kristoff se adueñó del bronce al llegar con ocho segundos de retraso.

El Dream Team del ciclismo, por su parte, fue todo un desastre. Aunque intentaron ser un peligro al inicio de la carrera, apenas lograron atacar hasta adentrarse en los suburbios de O’Grady, y de ahí en adelante no encontraron una estrategia certera, ni unas piernas tan fuertes que le pudieran dar batalla a un motivado Vinokurov, quien entró por The Mall extasiado, sólo cuidando que el colombiano Uran no le arrebatara esa oportunidad.

Y no lo hizo. Porque la revancha era de Alexandr y aunque no había momento mejor para sentirse más británico que nunca, pese a que el Dream Team del ciclismo de ruta lo había prometido, ni Mark Cavendish ni Bradley Wiggins, ni nadie, de quien se maneje hasta el hartazgo su nombre en el ciclismo, podían despojar al kazajo de su cita con el destino.

Es increíble. Terminé el Tour de Francia un poco cansado, pero los Olímpicos… vaya, debía estar. Uran y yo trabajamos juntos. Y es que lo sé. Esta victoria, sin duda, marca el final de mi carrera .

Mexicano Zamarrón Rangel, es 38

El ciclista mexicano Héctor Hugo Zamarrón Rangel, concluyó la prueba de ruta en el puesto 38, quedando en mejor lugar que varios favoritos como el italiano Vincenzo Nibali (96), el británico Bradley Wiggins (98) o el suizo Fabián Cancellara (101).

Zamarrón Rangel, se repuso luego de haber pasado la tercera meta intermedia en el puesto 100 de la competencia.