A Ian Tan Tong Han lo conocían muchos en la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF, por su sigla en inglés) y también fuera de ella. No era para nadie un secreto que era un hombre muy cercano de la familia Diack: Lamine, Papa Masada y Khalil, quienes durante casi dos décadas (16 años) tuvieron el control del organismo rector del atletismo internacional.

Su nombre se escupe una y otra vez en la primera parte del segundo reporte de la Comisión Independiente de la WADA (CI), el cual ha estado enfocado en el sistematizado dopaje ruso.

Tan Tong, como es citado en el documento, era sólo la punta del iceberg de una historia de corrupción, nepotismo y extorsión, que vuelve a poner en el ojo del huracán a la IAAF y a su ex presidente, el senegalés Lamine Diack quien, de acuerdo con la investigación, siempre estuvo informado del dopaje en la asociación, e incluso, cambiaba prácticas establecidas del Departamento Médico y de Antidoping de acuerdo con sus intereses.

A la familia Diack la movía el poder y el dinero, a tal grado que exigían altas sumas a los atletas para evitar que sus controles positivos salieran a la luz y, también, sobornaban a aquellos que se daban cuenta del dopaje dentro del organismo para que no dijeran nada.

Diack y sus hijos, Papa y Khalil, formaron, a la vista de todos, un órgano de gobierno paralelo a la IAAF.

Por un lado, Lamine presidía el organismo con un Comité Ejecutivo establecido dentro de los lineamientos y, por el otro, contaba con una IAAF paralela, en la que tenía como consultores a sus hijos, además de un abogado de nombre Habib Cissé, a quien introdujeron en el Departamento Médico y de Antidoping del organismo, en donde trabajaba con el director del mismo, Gabriel Dollé.

Es justo esa cúpula la que permitió que Tan Tong, amigo cercano y socio de Papa Masada, llegara a tener tanto poder dentro del organismo.

A través de la empresa Black Tidings que en hindú significa marketing negro o lavado de dinero negro Ian recibía dinero proveniente de las extorsiones a los atletas, el cual, sugiere el documento de la CI, después se repartía entre los miembros de esta IAAF paralela.

La extorsión a Liliya Shobukhova

Liliya Shobukhova está nerviosa. La atleta rusa no puede evitar la incertidumbre de qué pasará tras haber depositado 450,000 euros a una cuenta de un banco en Suiza para evitar que su nombre sea manchado por el dopaje.

Hace unos días, su agente ha recibido una llamada de parte de Aleksey Vladmir Puda, presidente de la Federación Rusa de Atletismo (ASAF), para informarle del análisis de sangre por el que dio positivo la rusa en el 2011, apenas unos meses antes de los Juegos Olímpicos.

Pero también le ha propuesto un trato: si Shobukhova está dispuesta a pagar para que su nombre no aparezca en la lista de los atletas rusos sospechosos por dopaje, entonces podrá seguir soñando con los Juegos Olímpicos.

Acaso por ese anhelo, la atleta acepta. Primero, Cissé le solicita 150,000 euros, pero dos meses antes de Londres 2012, el monto de la extorsión asciende a 300,000 euros, los cuales deberá depositar en dos partes a una cuenta en Suiza a nombre de Black Tidings, la empresa de Tan.

Así, la rusa va a los JO. Pero tan sólo meses después, todo se sale de control y otros miembros del departamento médico se dan cuenta del probable dopaje de la atleta, por lo que informan a Dollé, quien por más que trata de encubrir a Shobukhova, sólo logra que el castigo se demore.

Ya es 2014 y si la rusa no firma una carta de aceptación de sanción por dopaje, entonces no podrá volver a competir nunca.

Con la presión sobre él, Dollé falsifica la firma de Shobukhova, quien exige su dinero de vuelta, pero sólo le devuelven 300,000 euros, el resto, argumentan, se ha gastado en abogados.

Al final, la atleta rusa no ha podido evadir la sanción y hoy cumple una suspensión de tres años y dos meses fuera de las competencias... y este es sólo uno de los casos que han sido destapados por el informe de la CI.

Corrupción, parte integrante ?de la IAAF

La corrupción era parte integrante de la IAAF, cuyos dirigentes no podían ignorar la amplitud del dopaje , estimó la comisión de investigación de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), en el informe.

En la segunda parte de este informe, que contó con la asistencia de Sebastian Coe, presidente de la IAAF, la comisión de investigación juzga que la corrupción no puede ser atribuida sólo a algunas actuaciones aisladas , y estima que la IAAF no fue lo suficientemente firme con algunos países, como Rusia .

La IAAF estaba presidida hasta agosto pasado por el senegalés Lamine Diack, al que sucedió el británico Sebastian Coe, antes vicepresidente.

La primera parte del informe, publicada en noviembre, hablaba sobre todo de un sistema organizado de dopaje en Rusia.

La AMA declaró además que la Agencia Rusa Antidopaje y el laboratorio moscovita antidopaje no estaban conforme al código mundial antidopaje.

Poco después, la IAAF suspendió a Rusia de toda competición de atletismo, abriendo la puerta a una posible ausencia de los atletas rusos en los próximos Juegos Olímpicos de Río, en agosto.

Recuperar la confianza, ?un proceso doloroso

El presidente de la IAAF, Sebastian Coe, vaticinó este jueves que recuperar la confianza en el atletismo, deporte sumido en una grave crisis por escándalos de dopaje y corrupción, obligará a pasar por un proceso doloroso .

Recuperar la confianza va a llevar mucho tiempo y será un proceso doloroso , declaró Sebastian Coe a varios medios, entre ellos la AFP, en Múnich, unas horas después de la publicación de la segunda parte del informe de la Agencia Mundial Antidopaje sobre dopaje y corrupción en el atletismo, especialmente en Rusia. (Con información de Agencias)