Sam Allardyce sólo estuvo dos meses en el cargo de entrenador de la Selección de Inglaterra, ya que tuvo que renunciar cuando una filtración de audios lo involucró en cobro de comisiones en fichajes de futbolistas. Tomó el relevo de Roy Hodgson, que había dejado el cargo cuando el equipo inglés cayó eliminada en los octavos de final de la Eurocopa ante la debutante Islandia.

Hodgson encontró trabajo la temporada pasada con Crystal Palace, un equipo cuya aspiración principal es la de salvar la permanencia en la Liga Premier; mientras que Allardyce comandó a Everton al octavo puesto de la clasificación, aunque a 51 puntos de distancia del campeón de Inglaterra, Manchester City.

“La evolución del juego, gracias a las ideas de entrenadores extranjeros, han dejado a muchos entrenadores ingleses en una posición comprometida. Actualmente, el papel del entrenador inglés tradicional es el de salvador de equipos de zona baja, con un estilo clásico”, dice Ignacio González Rueda, editor de La Media Inglesa, sitio especializado en futbol inglés.

El primer entrenador no británico —es decir, no inglés, galés, escocés o irlandés— en la Liga Premier de Inglaterra fue Osvaldo Ardiles, figura en Tottenham como jugador, probó suerte en el banquillo, pero apenas duró una temporada. Eran las épocas donde el juego físico, la fuerza y el “futbol clásico”, dominaban en la isla. El balompié de Inglaterra no recibía consejos o propuestas diferentes, ellos habían inventado ese deporte.

“Sí pensamos que tuvo mucho que ver con la apertura de la Liga a un mercado global, con la creación de la Premier League, fue cuando comenzaron a tomar relevancia técnicos como Ferguson, Wenger o el español Rafa Benítez, mientras se iba relegando a los locales”, indica Álvaro Ramírez, historiador de futbol inglés y colaborador para medios como Sphera Sports.

La temporada pasada, la Liga Premier de Inglaterra fue la que menos representatividad de técnicos nativos tuvo en sus equipos. Sólo 20% de los entrenadores eran ingleses, una diferencia notable con el resto de las cuatro ligas más poderosas del continente, como en la Serie A, donde 80% de los entrenadores son italianos; 67% son alemanes en la Bundesliga y 60% de franceses dirigen en la Ligue 1.

El crecimiento económico de la Liga y la propiedad de los clubes en inversores extranjeros, ha convertido al futbol inglés en un polo de atracción para los técnicos de vanguardia, los más innovadores y quienes han ido modificando el estilo de algunos jugadores ingleses.

Pep Guardiola (Manchester City), José Mourinho (Manchester United), Arsène Wenger (Arsenal), Jürgen Klopp (Liverpool), Antonio Conte (Chelsea), Mauricio Pochettino (Tottenham) y Rafael Benítez (Newcastle) se encuentran entre los 10 entrenadores mejor pagados en clubes, y todos ellos han desarrollado cualidades en jugadores de la Selección inglesa, como los casos de Jordan Henderson que se convirtió en el mediocampista titular del equipo nacional y Liverpool, o Harry Kane y su explosión goleadora con Tottenham.

“Pochettino sería el más influyente en la Selección, por la fuerza que ha imprimido a toda una generación joven, incluyendo a Walker, que aunque juegue en el City, fue el entrenador argentino quien lo transformó en el jugador que es hoy”, dice Álvaro Ramírez.

Es verdad que Raheem Sterling se convirtió en un futbolista más efectivo y con mejor toma de decisiones con la llegada de Guardiola. La temporada pasada anotó 18 goles y dio 11 asistencias, su mejor rendimiento a la ofensiva. Sin embargo, antes de pensar que el técnico español es la gran referencia técnica para la Selección inglesa, “tiene más del juego que implementó Antonio Conte en Chelsea”, agrega el historiador del futbol inglés.

Lo que sí ha modificado la llegada de los mejores técnicos extranjeros a la Premier League, es que los directivos de la Asociación de Futbol de Inglaterra (FA) le hayan dado la oportunidad de dirigir a la Selección a Gareth Southgate, un joven entrenador cuyo estilo de trabajo “puede indicar cierto aperturismo”, dice Ignacio González.

Con Gareth, la FA mantiene la apuesta por los técnicos ingleses, pero con una preparación y filosofía más adecuada a los entrenadores extranjeros en la Premier League. Haber dirigido a la categoría Sub-21 de Inglaterra le ayudó para mantener un equipo joven y por jugadores que tiene en sus equipos a los entrenadores que han modificado sus características, como Harry Kane, que con Mauricio Pochettino se convirtió en un delantero que se involucra en el juego, no sólo rematador.