Existen dos principios que rigen al cuerpo técnico de Rafael Puente del Río: los datos y la comprobación. En el futbol, los número indican que Lobos BUAP es el plantel más débil de la Liga MX, el valor que le asigna Transfermarkt es de 22.8 millones de dólares, con una cotización individual por jugador de 712,000 dólares, y que significan tres veces menos de lo que valen los jugadores de Tigres, el club más poderoso, cuyos jugadores alzan un valor de 2.7 millones de dólares.

“Quería aplicar lo que estaba estudiando, el método científico con el que tanta insistencia nos hacen en el ITAM. A pesar de que yo estudié ciencia política, teníamos que comprobar siempre, así sean políticas públicas, mediante datos, variables cuantificables”, explica Víctor Palacios, director del departamento de inteligencia deportiva de los Lobos de la BUAP.

El equipo recién ascendido suma 31 puntos en 27 partidos, se encuentra a nueve unidades de la meta que se trazaron para evitar el descenso. Rafael Puente y sus colaboradores han implementado un sistema para recabar datos mediante software, información, análisis de partidos, jugadores y rivales, así como una fórmula única —de la que ellos son los creadores— para determinar los prospectos a refuerzos.

“La fórmula para lo que nos ayuda es para hacer el universo de jugadores más pequeño y enfocarnos en los futbolistas que los datos dicen que son los mejores.

“Es nuestra, una fórmula matemática que vamos puliendo, corrigiendo y lo que queremos reducir es el margen de error a la hora de analizar los refuerzos”, señala Víctor, quien aplica el método científico en el futbol. Un politólogo, por su formación académica, implementando números y fórmulas en su pasión: el futbol.

Todo comenzó en el 2013, cuando Víctor se apoyó en los mejores estudiantes del departamento de matemáticas del ITAM para implementar la primera versión de un sistema (fórmula) que le permitiera interpretar datos, en ese momento para determinar las causas y condiciones de los equipos que luchaban por no descender.

La última actualización del proceso es la que se desarrolla en Lobos BUAP, donde se le asigna un valor específico, único y que sólo el cuerpo técnico y la directiva del equipo conocen, para los futuros refuerzos. En el proceso han participado profesionales en entrenamiento deportivo, directores técnicos de futbol, economistas especializados en finanzas, matemáticos y expertos en estadística y probabilidad.

Víctor fue director operativo en Chivas, donde coincidió con Rafael Puente; director deportivo en Alebrijes de Oaxaca y director de inteligencia deportiva en Monterrey, antes de llegar al mismo puesto en Lobos BUAP, donde se reencontró con el técnico mexicano.

Palacios explica que el técnico de Lobos tiene una abierta aceptación a las disciplinas complementarias que ayudan a entender y mejorar el futbol, en este caso la tecnología, a través de software como Match Analysis, Golstats, Instats, pero también de las bases de datos que el departamento de inteligencia deportiva recopila de los entrenamientos, partidos e información que arrojan los programas.

“Creamos una fórmula por posición, que se compone por determinado número de variables, puede ser que para delanteros la conformen 11 variables, pero para contención la conformen 25 variables, que pueden ir desde balones recuperados, en cancha propia y cancha rival, pases en diagonal, balones aéreos ganados, entre otros (...) y de esas variables, le damos una ponderación a lo que más nos importa, para después introducir la fórmula que nos determina un valor para el jugador que analizamos”, menciona Víctor.

Todo comienza desde la concepción de Rafael Puente de su estilo futbolístico, ya que el método no sé reduce al tema de los refuerzos, “en el análisis de los rivales es bastante conceptual, lo tiene muy justificado y entiende que es un área de apoyo. No toma el 100% de las decisiones con base en los análisis que le hacemos, pero sí le damos una referencia muy clara para tomar indicadores”, añade Víctor Palacios.

Lobos es el único club de la Liga MX que integra al departamento de inteligencia deportiva dentro del cuerpo técnico. Asimilan que ningún dato, tecnología o herramienta es valiosa, sin interpretación.

Los números dicen que apenas cuatro de los 32 jugadores del plantel superan el millón de dólares en su cotización, y aunque esos valores no han determinado el rumbo deportivo del equipo, la información y un método único les han permitido reducir la brecha con sus rivales.