El matador Fermín Rivera se mostró contento de cara a su segunda tarde en la plaza México, donde compartirá cartel con el rejoneador Rodrigo Santos y los diestros a pie Daniel Luque y Sergio Flores, dentro del marco de la novena corrida de la Temporada Grande en la que habrán de lidiar ejemplares de Villa Carmela.

El torero potosino platicó con El Economista sobre su última comparecencia y la responsabilidad que de ello se deriva en el futuro de su carrera: La plaza México es en la que todo torero quiere estar, la que te puede ayudar a seguir avanzando en tu profesión y te mueve diferente , aseguró.

Luego del triunfo contundente que tuvo en el cuarto festejo del serial, Rivera no ha dejado el campo bravo mexicano y para este compromiso estuvo en labores de tienta en las ganaderías de Villa Carmela, Arrollo Zarco y Gonzalo Martínez.

El sobrino del recordado Curro Rivera cortó un apéndice en el coso Monumental tras realizar una faena en la que se jugó la vida, le pisó desafiante los terrenos a su enemigo y mostró una faceta diferente de su quehacer taurino.

Más que salirme de mi estilo creo que mostré garra. Como está la situación no se puede dejar pasar ninguna oportunidad y a ese toro, que si bien tuvo cualidades, había que ponerle ese poquito que le faltó, descararse, buscarle para poder convencer a la gente , sentenció.

Por último, el diestro potosino meditó en lo que va logrando en su carrera taurina, Lo que vayas haciendo es lo que marca tu rumbo, poco a poco me voy colocando y le tengo mucha fe a los toros de Villa Carmela, ya he triunfado con ellos en La México y otras partes, amén de que le va a mi forma de hacer el toreo, creo que si salen los toros como son ellos mismos, será una tarde muy importante , finalizó.