Johannesburgo.-El técnico argentino de la selección paraguaya, Gerardo Martino, expresó su tristeza tras la derrota de su equipo en cuartos de final del Mundial, ante España (1-0), este sábado en Johannesburgo, y su orgullo por haber jugado de "igual a igual" a su rival.

"Nuestro vestuario está como debe estar un vestuario donde se ha hecho un gran esfuerzo. Se ha puesto todo el corazón y se ha perdido sobre el final, despuésamentaba del gol ganador de David Villa a siete minutos del final y de las circunstancias del partido, con un tanto dudoso anulado a Nelson Haedo Valdez en el minuto 41 y un penal fallado por su jugador Oscar Cardozo en el 58, tras un agarrón de Gerard Piqué al propio jugador guaraní.

Aunque España también desperdiciaría una pena máxima en el 61, cuando Justo Villar detuvo el lanzamiento de Xabi Alonso, tras un empujón de Antolín Alcaraz sobre David Villa.

"Hubo algunas decisiones (del árbitro guatemalteco Carlos Batres) como en el penal contra España en el que además del castigo podría haber existido otra incidencia sobre el jugador (tarjeta roja), igual que nuestro jugador en el otro penal si la falta existió. En el penal a nuestro favor no tengo dudas y en el de ellos no", explicó.

Martino, debido a las decisiones dudosas que consideró en su contra, añadió que pensaba que la FIFA podría presentar excusas a Paraguay, igual que lo había hecho con México e Inglaterra.

"Estoy orgulloso. No hay otra forma de ver no sólo este partido sino los cuatro años que hemos estado juntos", dijo.

Martino no desveló cuál será su futuro ahora y si seguirá o no en el cargo de seleccionador paraguayo, aunque habló siempre en pasado como si intuyera que su ciclo, con el Mundial, hubiera terminado. "Ha terminado un proceso de cuatro años y con nosotros o sin nosotros empieza uno nuevo", explicó.

El argentino dejó con un sabor agridulce el torneo, después de perder con España en cuartos, tras haber realizado un buen partido, pero con la satisfacción de haber protagonizado la mejor clasificación de Paraguay en un Mundial, al estar entre los ocho primeros.

"No estoy satisfecho después de lo visto en este partido, aunque nuestro objetivo era entrar en la última semana de la Copa del Mundo", dijo Martino, lamentado no haber podido llegar a semifinales, aunque recordando que Paraguay estuvo por primera vez a cuartos.

"Le plantamos cara a la selección que fue número uno del mundo durante mucho tiempo. Llegaron ellos a semifinales pero pudimos haberlo hecho nosotros. Analizando que les pusimos las cosas difíciles a un equipo que juega como lo hace España es para estar orgullosos", añadió.

Martino tuvo palabras de aliento para el delantero Oscar Cardozo, a quien el portero español Iker Casillas detuvo un penal en el minuto 58, que podía haber significado el 1-0 a favor de Paraguay y tal vez hubiese cambiado el rumbo del partido.

"Es la historia del futbol. Cuando se patea un penal estás cosas pueden suceder y es imposible que (Cardozo) no se sienta mal. Ya están sus compañeros con él para levantarlo", dijo.

"El otro día (cuando marcó el penal decisivo en la tanda contra Japón que dio el pase a cuartos) lo abrazaban. Hoy se siente mal, pero con el tiempo será sólo un recuerdo", indicó el técnico.

Martino se mostró orgulloso de que su colega español, Vicente del Bosque, dijera que Paraguay fue el rival más incómodo de la Roja en el Mundial.

"La incomodidad que ha tenido España ha pasado por la fuerte presión en todos los lugares de la cancha. También le ha presionado en su propio campo. Nunca olvidamos la idea de hacerle daño, ya que siempre teníamos dos hombres para hacerles daño en el contragolpe", dijo.

El técnico de Paraguay advirtió que el portero español, Iker Casillas, tuvo una labor decisiva en la victoria de la Roja.

"Ha tenido un mérito indudable. Ha sido decisivo. Ha parado un penal y tapado un rebote al final", indicó, recordando un mano a mano con Roque Santa Cruz en el minuto 88.

BVC