Cada dos o tres décadas surge uno de los toreros llamados de época. Son pocos los que alcanzan esa cumbre en el toreo y su estilo suele ser un poderoso imán de taquilla en cualquier plaza, al grado en que la expectación que generan crea tumultos y peleas por conseguir una localidad para verlos.

Es el caso de José Tomás, mítico torero que actuará en mano a mano con Joselito Adame el próximo domingo, en la decimosexta corrida de la Temporada Grande en la plaza de toros México, donde se habrán de lidiar ejemplares de las ganaderías de Fernando de la Mora y Los Encinos. Pero... ¿qué hace que un torero genere tanta expectación?

El español José Tomás ha conseguido su sitio mediante el triunfo o el percance. La quietud con que torea, aunada al arte que atesora, provocan en el aficionado sensaciones indescriptibles, descarga constante de adrenalina y el temor ante la posibilidad de verle crucificado como a un cristo entre las astas de un toro.

La empresa de la plaza México anunció en agosto al Príncipe de Galapagar, puso en venta el general y lo que no tiene derecho de apartado en noviembre. Y ya con la venta del derecho, aseguró el lleno hace tres semanas al agotar 100% de las localidades. En un cálculo realizado por El Economista, los ingresos por la corrida serán de aproximadamente 10 millones de pesos... Todo eso irá al bolsillo de José Tomas por contrato.

Con esto ganas muchas llamadas pidiendo boletos, es impresionante la forma en la que volaron hasta colgar el lleno de ‘no hay billetes’. Y habrá un ambientazo , comentó Pablo Álvarez, responsable de las negociaciones con José Tomás.

El empresario también dijo que el acontecimiento será histórico, gente de ocho nacionalidades distintas lo vendrán a ver, hoteles y restaurantes estarán llenos y, lo que es más importante, la Plaza México retoma un sitio importante que de alguna u otra manera había perdido , aseguró.

En sus 20 años de alternativa, José Tomás ha vivido el sol y la sombra del toreo. Su entrega le valió siete Puertas Grandes de Madrid y torear en solitario en Nimes, Francia, donde cortó 11 orejas, un rabo e indultó al toro Ingrato de Parladé, pero también estuvo a punto de perder la vida tras la grave cornada que le propinó el toro Navegante de De Santiago en Aguascalientes, el 24 de abril del 2010.

Algunas de sus peticiones para estar en el ruedo

Tomás es un torero que se deja ver muy poco, no accede a entrevistas, prohíbe que sus actuaciones sean televisadas e impone condiciones en cuanto a fechas, ganado y alternantes, pero, al momento de estar frente a un toro, se pierde en la inmensidad, se olvida de todo y de todos para suspender el tiempo y fundirse entre la vida y la muerte durante un pase, creando esa incertidumbre de buscar la gloria en el triunfo o la muerte en el fracaso.

Es el mismo que pide un equipo extra de médicos especialistas: un cirujano torácico, uno vascular y cuatro unidades de su tipo de sangre, A negativo, pues, al jugarse la vida con tanta verdad, debe disponer de todo lo indispensable por si el pitón de su enemigo lo alcanza en la safena, el iliaco, la femoral o las tres arterias con el riesgo de romperle la piel y partirle el triángulo de Scarpa.

Ése que también exigió la totalidad de la taquilla como salario en Nimes, Francia -a quien se la concedieron-, en la llamada corrida perfecta, y, que de común acuerdo con la empresa de la México negoció la confidencialidad del contrato y cuidó cada detalle con el fin de que ésta no sea una corrida más, sino todo un acontecimiento.

Con respecto a lo que cobrará el diestro español, el empresario Pablo Álvarez dijo: No sé. Repito, los temas económicos son una cosa confidencial, los arreglos son meramente asuntos entre la empresa y la administración del maestro. Como todo negocio en la vida, hay donde se gana más y donde se gana menos. La empresa de la plaza de toros México no tendría por qué hacer un negocio para perder dinero. Al igual que muchos de sus lectores, no creo que les guste hacer negocios para perder dinero, y, en este caso, no es la excepción , concluyó. La cita es el próximo domingo, cuando volverá a presentarse el español.