La selección de Japón sabe que Paraguay, rival de los nipones en octavos final del Mundial el martes en Pretoria, es un equipo físico con una defensa hermética, pero los 'Samuráis Azules' confían en sus posibilidades.

"Hay muchos equipos de ataque en Sudamérica pero Paraguay es bastante fuerte en defensa", dijo Shinji Okazaki, que marcó su primer gol en la presente cita mundialista en la victoria por 3-1 ante Dinamarca en el último partido de su llave.

"Pero, mirándome a mí, supongo que soy bueno ganando la espalda de los defensas. Así que veré si puedo intentarlo", añadió el futbolista de 24 años, que sólo jugó en la segunda parte contra los nórdicos, al igual que en los otros dos duelos mundialistas.

Tanto Japón, que fue campeón asiático y que sólo logró llegar a octavos de final en el Mundial de organizó junto a Corea del Sur, en 2002, como Paraguay, dos veces vencedor de la Copa América, no sabe lo que es ir a cuartos de final en la cita planetaria.

De cara al reto del partido del martes, el centrocampista Yuki Abe, que jugó los 90 minutos en las tres fechas del Grupo E contra Camerún, Holanda y Dinamarca, calificó a Paraguay como un "rival difícil".

"Su defensa está organizada completamente. Tienen fuerza física y cualidades futbolísticas. Creo que son unos rivales difíciles", manifestó el jugador de los Urawa Reds Diamonds.