Pretoria.-La selección de Japón, que se mide el martes en Pretoria a Paraguay (14H00 GMT), en los octavos de final del Mundial de Sudáfrica-2010, luchará con el "orgullo" de ser el único combinado asiático en liza en el torneo, tras la eliminación de Corea del Sur a manos de Uruguay.

Los "Samuráis Azules", que alcanzaron en Sudáfrica por primera vez en su historia fuera de su territorio esa instancia de una cita planetaria, representan a toda Asia en el evento, después de la eliminación surcoreana el sábado ante Uruguay en Port Elizabeth.

Por ello, el seleccionador nipón, Takeshi Okada, tuvo que responder este martes si se sentía con la responsabilidad de ganar a Paraguay como salvaguarda del honor del continente asiático.

"De hecho, creo que tenemos que jugar con orgullo como equipo asiático", respondió Okada, antes de reconocer que la eliminación de Corea del Sur le hace querer superar más que antes los octavos de final.

"Mi deseo de ganar a Paraguay se ha hecho aún mayor", señaló antes de hablar del Uruguay-Corea del Sur. "Lucharon muy bien. En términos de calidad del juego, fue Corea del Sur la que se impuso", halagó a sus compañeros asiáticos.

"Fue muy desafortunado que los surcoreanos no pudieran ganar. Pero pienso que Corea del Sur demostró ser totalmente competente", aseveró Okada.

Los jugadores nipones parecen seguir el estado de ánimo de su técnico, pues según el defensa Yuto Nagatomo, la selección nipona quiere "luchar bien y como es debido con la cabeza alta por ser los representantes de Asia". "Lucharemos con el coraje de no tener nada que perder", agregó el lateral izquierdo.

El capitán de la selección nipona, Makoto Hasebe, que juega en el Wolfsburgo alemán, suscribe estas afirmaciones. "Somos los únicos del lado asiático" y "de verdad queremos ganar por Asia", señaló el centrocampista.

Las palabras de entrenador y futbolistas de Japón sonaron conciliadoras con un equipo surcoreano que se impuso al suyo el pasado mes en un partido de preparación para el Mundial.

Los comentarios de los japoneses dieron cuenta de una cierta solidaridad asiática nacida en el Mundial sudafricano y que también se manifestó cuando nipones y surcoreanos hablaron de la selección de Corea del Norte.

En este contexto, el presidente surcoreano Lee Myung-Bak dijo al primer ministro Naoto Kan en el marco de la cumbre del G8, mantenida en Canadá, que esperaba que los 'Samuráis Azules' llegaran a cuartos de final "en nombre de Asia", ganando a Paraguay.

Los surcoreanos todavía tienen vivas memorias de la ocupación colonial nipona, de 1910 a 1945, y su selección llegó a las semifinales en el Mundial que organizaron con Japón en 2002, mientras que los 'Samuráis Azules' se despidieron de ese torneo en los octavos de final.

BVC