La gente de pie. El grito de ¡torero, torero! se escuchó en toda la plaza, los tendidos blanqueaban por la cantidad de pañuelos que al final de tan memorable faena pedían los trofeos para Castella, y a pesar de la estocada ligeramente desprendida, el juez simplemente tuvo que ceder y otorgar dos orejas al diestro francés.

Todo le salió al galo. Los lances, el brindis a la concurrencia, que dicho sea de paso fue interrumpido por su enemigo que se le arrancó para que el espigado matador sacará provecho y se luciera con un estatuario.

Siguieron más estatuarios, ahora intercalados con cambiados por la espalda, una tanda en redondo que fue muy coreada, repetida con un cambiado por delante seguido de un natural, templado, despacioso, disfrutado y que tuvo la inmediata respuesta de la gente con un sonoro y fuerte olé.

El astado daba muestras de mansedumbre al inicio de la lidia, sin embargo, se fue a más y terminó embistiendo con claridad, codicia y frenesí, cualidades que aprovechó Sebastián para instrumentarle una tanda de castellinas, pases poco vistos en la actualidad y que se realizan con la muleta sin ayudad ni palillo, sólo la franela, y que revisten mucho peligro por lo descubierto que queda el torero.

La rúbrica fue el espadazo hasta la empuñadura, ligeramente desprendido, pero tras lo realizado poco le importó al público, que de inmediato cubrió los tendidos de blanco pidiendo los apéndices y le fueron concedidos.

Al segundo de su lote le sacó pases de mucho mérito, lo aplomado y soso que salió le impidió hacer más pero cumplió cabalmente con la papeleta y se retiró entre palmas luego de escuchar un aviso.

Octavio García El Payo destacó por su enjundia, casta y valor. En su primero escuchó un aviso con división de opiniones, a su segundo le cortó una oreja y regaló un tercero para ser ovacionado una vez que lo pasaportó.

El Zapata no fue el de otras tardes, en su primero abrevió para ser abroncado y escuchar dos recados y con el cuarto tardó en matar, fue abucheado y escuchó un aviso.

Sobresalió en banderillas, Francisco Chacón y en la brega, Rafael Romero.

Para la decimotercera del serial en la Plaza México están anunciados Eulalio López El Zotoluco, Julián López El Juli y Juan Pablo Sánchez con ejemplares de Fernando de la Mora.