Los papeles se invirtieron. La magia llegó de lado mexicano. Mientras, los brasileños agacharon la cabeza, clavaron su mirada en el césped, sorprendidos por el golazo que hizo Gio, que pudo haber firmado cualquier estrella del pentacampeón del mundo y que encaminó al Tricolor a la victoria 2-0 sobre el equipo Sub-23 amazónico, que fue apuntalado sólo por tres refuerzos mayores: Marcelo, Thiago y Hulk.

México había apostado por estar bien parado atrás ante el dominio brasileño, hasta que al 24, Dos Santos se mandó una obra de arte. Primero, Pablo Barrera mandó un cambio de juego de derecha a izquierda, que Gio bajó con maestría para luego conducir la pelota por unos metros, hacer una finta, ingresar al área y mandar un disparo picado, sin ángulo, que dejó fuera de la acción al arquero. La acción hizo sonreír al Chepo de la Torre, quien tuvo que esforzarse por no perder la compostura.

Pero Giovanni no se conformó con eso, porque si bien todo el equipo cumplió una buena actuación, incluyendo al arquero Jesús Corona, quien se perfila como el titular para la eliminatoria y tuvo tres grandes intervenciones, al 32 dejó claro que él debería de ser el jugador del partido, al meterse al área y provocar un penal tras recibir una falta de Juan.

Javier Hernández, de discreta actuación, fue el encargado de cobrar la falta con potente disparo pegado al palo, que decretó el 2-0 final ante un equipo brasileño que se prepara para los Juegos Olímpicos y que ayer se vio mal ante los nuestros.

Tras el segundo, y antes de que llegara el descanso, vinieron los momentos en los que Chuy Corona fue importante. Y es que, al 42, el guardameta de Cruz Azul voló hasta su poste izquierdo para atajar un disparo de Oscar y minutos más tarde tapó a unos pasos un potente zapatazo de Juan.

El segundo tiempo, México tomó el control de la pelota y tuvo la mejor opción en una pared entre Chicharito y Aldo de Nigris, quien dejó solo al delantero de ManU ante el arquero, quien le atajó su disparo.

Con los cambios y el paso de los minutos, el ritmo bajó y Brasil tuvo un par de opciones que no pudo cristalizar porque se encontró ante un seguro Jesús Corona, arquero que ha pedido a gritos ser el número uno en el camino hacia Brasil. (Con información de Carlos Herrera)