John Mensah será el encargado de llevar el brazalete de la selección de Ghana en el partido de cuartos de final del Mundial, el viernes en Johannesburgo contra Uruguay, y como tal conducirá la nave de un país que representa el sueño de toda Africa.

"Ghana representa a África y como tal tenemos una gran responsabilidad, que nos dará fuerza. Contra Uruguay, no será fácil, pero tendremos posibilidades", afirmó el defensa central.

John Mensah, no confundir con Jonathan Mensah, quien está suspendido para el partido contra Uruguay, y que fue campeón del mundo juvenil en Egipto el año pasado, no ha puesto límite a sus sueños.

"íLa final? No será fácil llegar a ella, pero viendo cómo jugamos en octavos de final contra Estados Unidos, todo es posible", añade John Mensah.

Abedi Pelé, el mítico jugador ghanés que llegó a ganar el Balón de Oro africano tres veces, constituye una fuente motivación para Mensah. Tras eliminar a los norteamericanos en octavos de final, el ex jugador bajó a los vestuarios para animar a sus compatriotas.

El hijo de Abedi Pelé, André Ayew, juega con la selección ghanesa, pero estará suspendido contra Uruguay. "Vino a vernos y nos dio mucha confianza y motivación", explica Mensah en referencia al mítico ex jugador.

El central, apodado la 'Roca', sólo tiene 27 años, pero atesora una gran experiencia detrás de él, tras llegar a Europa, al Bolonia, en 1999.

En el club italiano no llegó a jugar nunca y fue cedido al Bellinzona suizo donde también tardó en imponerse. Pero después su carrera lo llevaría al Génova, Chievo Verona, Módena, Cremonese, todos ellos en Italia, para después jugar en Francia (Rennes y Lyon), y ahora lo hace en el Sunderland inglés.

Su sueño, tras haber pasado por tres ligas importantes en Europa, está en jugar en España.

John Mensah fue subcampeón del mundo Sub-20 en Argentina 2001 y ha heredado el brazalete de capitán debido a la ausencia por lesión de la estrella Michael Essien y los problemas de disciplina que acumula Sullay Muntari.

El jugador, en el más íntimo de sus sueños, se ha visto levantando, como capitán del equipo, la Copa del Mundo en el estadio Soccer City de Johannesburgo, el próximo 11 de julio.

Y si lo consigue, junto a él estarían levantando el trofeo los 1,000 millones de habitantes todo un continente, que confían en Mensah y sus compañeros. En sus manos están muchas de las esperanzas de toda África.