Francia encontró un gran motivo para sonreír ocho meses después de haber sufrido el peor atentado en su historia. Y es que el 13 de noviembre del 2015 los franceses fueron víctimas de un ataque terrorista por parte del Estado Islámico, mismo que dejó 137 muertos, sacudió a todo un país y despertó las dudas de toda Europa, continente que cuestionaba si aquella nación era la indicada para albergar la Eurocopa, torneo en el que están a un juego de la final. Hoy el cuadro galo se mide ante Alemania en semifinales.

La Eurocopa se celebrará en las máximas condiciones de seguridad, reforzadas en relación con los acontecimientos que acabamos de vivir. Pero ni hablar de cancelar esta formidable fiesta popular , declaró Patrick Kanner, ministro francés de Deportes, quien apagó cualquier posibilidad de que su nación renunciara al torneo que concluirá el próximo domingo.

Pero para mala fortuna de Francia, antes de aquel atentado que recibió los ataques en París, en un restaurante, en el Teatro Bataclan y en las inmediaciones del Stade de France, en enero del 2015, el mundo ya se había conmocionado tras el ataque a las instalaciones de la revista Charlie Hebdo, publicación que realizaba caricaturas del profeta Mahoma, situación que provocó la venganza de Al-Qaeda.

Tras el segundo ataque del año, en noviembre del 2015, distintos organismos europeos señalaron su preocupación por mantener la confianza en Francia para que albergara la Eurocopa.

En mayo del 2016 la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA) alemana alertó en un informe de la elevada amenaza yihadista durante la próxima Eurocopa. Francia se encuentra ininterrumpidamente y de manera especial en el punto de mira de autores con motivaciones islamistas , afirmó.

Pero a pesar de todas las dudas, los políticos franceses confiaron en sí mismos y siguieron con su proyecto. Hemos demostrado que somos capaces de asegurar nuestros estadios y sacamos todas las consecuencias para ir más allá en materia de seguridad , agregó Patrick Kanner luego del ataque terrorista de noviembre. Y ocho meses después toda Europa y el mundo entero que ha seguido la Eurocopa tienen que darle la razón.

Y es que el torneo ha transcurrido sin contratiempos y sin ningún hecho que lamentar, situación que ha permitido el gran paso que ha tenido Francia en el torneo, mismo en el que se impuso a Rumania y Albania en fase de grupos, fase en la que igualó ante Suiza. En fase de eliminación directa los anfitriones dieron cuenta de Irlanda e Islandia, para ahora tener soñando a todo un país con una victoria ante Alemania que les valga el pase a la final.

Hoy la afición francesa está tratando de olvidar los atentados y el difícil año que ha tenido, porque no solamente ha lidiado con el terrorismo, lo ha hecho con la salida de Inglaterra de la Unión Europea; también con los migrantes y sus relaciones con Rusia. La realidad es que Francia está metida en miles de cosas , dijo a El Economista Miguel Ángel Lara, investigador de la Universidad Iberoamericana y experto en temas relacionados con el deporte, cultura y sociedad.

Tras destacar que todo el pueblo francés ha tenido un pretexto para olvidar un poco todo lo que ha tenido que vivir, incluidas huelgas por reformas laborales que la nación no aprueba, el especialista indicó que luego de vivir momentos tan complejos el país anfitrión puede sentirse satisfecho por la cara que está dando al mundo.

Lo han hecho magníficamente bien. Francia demostró que tiene una infraestructura y una gran organización, no hay que olvidar que ellos no sólo tuvieron que ver temas deportivos, sino también la seguridad , agregó Miguel Ángel.

Finalmente, el catedrático de la Universidad Iberoamericana dijo que debido a que el futbol es un escape para las personas, y un fenómeno multicultural, multirracial y multifacético, lo sucedido en el torneo está influyendo en una afición muy plural, con lo que el equipo hace un efecto interesante y se puede analizar el comportamiento de una afición que por ahora sólo se ha tenido que preocupar por lo que hace su equipo, gracias a que los organizadores se encargaron de garantizar que todo fluyera de buena forma y las dudas se apagaran.

Hoy, ante Alemania, el equipo dirigido por Didier Deschamps intentará alargar ese momento que vive un país que la pasó mal en los últimos meses.

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