Montreal.-Poco más de dos años después de que Robert Kubica vio ondear la bandera a cuadros en su histórica victoria en el Gran Premio de Canadá, la Fórmula Uno está finalmente de nuevo en el circuito Gilles Villeneuve.

"El regreso de la Fórmula Uno a Norteamérica es una medida muy positiva para el deporte'', dijo Martin Whitmarsh, director de la escudería McLaren. "Creo que todo el mundo espera ansiosamente el Gran Premio de Canadá''.

La carrera, un evento constante en la Isle Notre-Dame de 1978 al 2008, fue cancelada en el 2009 después de que Bernie Ecclestone, el presidente de la Fórmula Uno, no logró llegar a un acuerdo con los organizadores.

A fines del año pasado, la competencia fue reanimada hasta el 2014 con más de 70 millones de dólares de fondos públicos. El gobierno canadiense y la oficina de turismo de Montreal están proporcionando 24 millones de dólares cada uno, Quebec está dando 19 millones y el gobierno municipal casi cinco millones.

"A los habitantes de Montreal realmente les encanta esta carrera, y siempre hay un ambiente fantástico durante todo el fin de semana de la competencia'', dijo Whitmarsh. ``El circuito en sí mismo es rápido y no permite errores; prácticamente la receta perfecta para carreras emocionantes, impredecibles y reñidas''.

La pista de 4,361 kilómetros (2,71 millas) se ubica en la delgada isla artificial cercana a la margen sur del río St. Lawrence, directamente enfrente del histórico muelle de Montreal y sus rascacielos del centro.

En la carrera del 2008, Kubica aceleró hasta alcanzar su solitaria victoria en la Fórmula Uno, haciendo equipo con Nick Heidfeld para que la escudería BMW Sauber registrara el 1-2.

"Me gustan las características de la pista'', dijo Kubica, que ahora conduce para Renault. "Es una especie de mezcla entre una pista de alta velocidad y una de baja, porque hay amplias zonas en las que hay que frenar y algunas rectas largas, donde es importante alcanzar la máxima velocidad''.

BVC