Cada torneo, Ricardo Ferretti recibe una lista con el nombre de entre 10 y 15 futbolistas que están a disposición de su proyecto en Tigres.

Son las inversiones que ha hecho la directiva que encabezó Alejandro Rodríguez y que ahora están a cargo de Miguel Ángel Garza y están enfocadas en futuros refuerzos, algunos jugadores ni siquiera llegaban al club y era Tuca quien determinaba el nombre los jugadores que reforzarían al equipo.

Ferretti obedece las políticas deportivas y prioridades de la directiva, como cuando se abocaron en la Copa Libertadores en el 2015 y llegaron a la final, fue cuando pretendían destacar a nivel internacional.

Quienes conocen sus métodos indican que a Ricardo le gusta el trabajo de campo, el orden que puede imponer en los entrenamientos, los detalles que, a veces con gritos, corrige en las prácticas.

Tuca llegará por tercera ocasión a la dirección técnica de la Selección Mexicana de Futbol, lo hará nuevamente de forma interina, como ya lo hizo en 1993, el 2015 y ahora en el 2018; sin embargo y a falta de que la Federación Mexicana de Futbol lo confirme como entrenador por los seis partidos amistosos que restan de este año, Ricardo tendrá que gestionar a Tigres y al mismo tiempo a la selección, un método que ya ha sido utilizado anteriormente por la misma federación y otras selecciones del mundo.

“Ricardo lleva tantos años en Tigres, conoce la institución y está tan establecido su sistema de juego que no creo que haya un perjuicio real para el equipo”, dice José Antonio Noriega, exfutbolista que estuvo bajo el mando de Ferretti en Pumas.

Aunque a diferencia del interinato del 2015, cuando Tuca dirigió cuatro partidos de la selección mexicana, uno de ellos ante Estados Unidos que daba el pase a la Copa Confederaciones, ahora serán seis juegos de preparación, lo que le obligará a Ferretti dedicar hasta 33 días en las concentraciones de la selección mexicana y donde asumirá un rol que incluirá la conformación de la lista de convocados, entrenamientos, viajes y conferencias de prensa, entrevistas.

Para el ahora analista de ESPN, Ferretti tiene la ventaja de que el calendario de la FIFA pone en pausa la actividad de las ligas locales para que se desarrollen los encuentros de las selecciones nacionales; aunque es evidente que esos momentos los aprovechan los técnicos de los clubes “para ajustar detalles, entrenar cuestiones específicas, para conocer jugadores más jóvenes, donde se generan automatismos y costumbres que deben tener para competir”, añade José Antonio Noriega.

Por eso, Tigres sólo ha negociado la cesión de Ricardo Ferretti para los partidos amistosos de la selección, ya que quien se quedará a cargo del club en la ausencia de Tuca será Miguel Mejía Barón y Hugo Hernández, auxiliares del entrenador de los felinos.

Ferretti asumirá un rol al llegar a la selección que se aleja de sus actividades en los últimos años. Los pocos entrenamientos con los seleccionados, la conformación de la lista, la gestión de jugadores y directivos. Ricardo dejará de ser sólo un entrenador de campo para ejercer una actividad más integral. “Pedirle ese favor a Ricardo, que con su disciplina, experiencia y conocimiento generará un equipo competitivo y los directivos ganan tiempo para el análisis, las entrevistas de los candidatos hasta tomar una decisión que sea permanente”, indica el exfutbolista.

Confianza frente a renovación

Miguel Herrera no tuvo que renunciar al cargo de entrenador de América cuando encaró con la selección mexicana el repechaje continental ante Nueva Zelanda en el 2013. Eso sí, tuvo que delegar sus funciones en el club a su auxiliar Álvaro Galindo. En aquella lista, llamó a 10 jugadores de Águilas para el compromiso con la selección, apostó al conocimiento, juego colectivo y método que los jugadores ya tenían con el club.

Los antecedentes a nivel mundial señalan que cada vez menos un entrenador se hace cargo al mismo tiempo de un club y una selección, pero en caso de suceder uno de los motivos es que la base de la selección proviene del club donde dirige el técnico.

Así podemos enlistar los casos de Francisco Maturana que incluyó hasta cinco jugadores titulares de Atlético Nacional que los llevó a la selección de Colombia en 1987; lo mismo pasó como Fatih Terim, técnico turco del Galatasaray, que incluyó siete jugadores del club cuando participaba al mismo con la selección de Turquía en las eliminatorias para el mundial de Brasil 2014.

Los entrenadores holandeses Guus Hiddink y Rinus Michel aprovecharon el conocimiento y convivencia que desarrollaron en PSV Eindhoven y Ajax, clubes que fueron la base de la selección holandesa cuando los entrenadores ocuparon el cargo al mismo tiempo en ambas instituciones.

Ricardo Ferretti ya anunció que conformará la primera lista de su interinato con las ausencias de los futbolistas que juegan en ligas europeas y pensando en el futuro de la selección; es decir, que podría llamar a jugadores jóvenes. La variable de conocimiento de jugadores y mismo método de entrenamiento que Tuca aplica en Tigres para que sus jugadores se conviertan en base de la selección mexicana queda descartada.

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