El martes, las jugadoras chinas fueron acusadas de perder un encuentro en forma intencional. Luego, otras duplas se comportaron en una forma similar, al parecer en busca de tener duelos más fáciles en los cuartos de final. En un momento, pareció que todas las contrincantes hacían su mejor esfuerzo por perder el partido.

Las chinas Wang Xiaoli y Yu Yang, campeonas mundiales, y sus rivales surcoreanas Jung Kyun-eun y Kim Ha-Na recibieron un sonoro abucheo del público el martes, luego que se dedicaron a estrellar el gallito contra la red y a cometer "errores" increíbles, echando sus disparos fuera de la cancha.

El intercambio más largo en su primer game fue de sólo cuatro golpes. El juez se vio obligado a hacerles una advertencia, y el árbitro Torsten Berg habló con las cuatro jugadoras, sin mucho éxito. En un momento, Berg mostró una tarjeta negra, que suele marcar la descalificación de un jugador, pero el partido continuó.

A la postre, China perdió por 21-14, 21-11 y ambas duplas abandonaron la cancha increpadas por los espectadores.