No era la Champions para las estrellas más bien; para figuras que se hicieron villanos y de héroes inesperados. Sea cual fuere el caso, está decidido que este año Europa será para los clubes más atléticos. Es turno de Chelsea, que el martes eliminó a FC Barcelona y Bayern Múnich, que ayer despachó en penales a Real Madrid.

Ningún equipo de Europa opta por el músculo tanto como Chelsea y Múnich, los dos que más distancia han recorrido en todo el campeonato. Entre ambos, recorren en el campo 230.944 kilómetros por partido.

Ni la magia de Messi y el mediocampo de fantasía de Xavi e Iniesta ni la vanidad del vertiginoso Madrid de Mourinho lograron imponerse a un par de instituciones que apostaron por nunca dejar de correr para llegar a la final. Y así, con la playera empapada, derrotaron apuestas, final soñada, y se revaloró el concepto de la bella incertidumbre de este deporte, en el que todo puede ocurrir.

El título se decidirá con dos clubes inesperados pese a ser semifinalistas. Chelsea en la liga local es sexto y mira de lejos estar en puestos de Champions, y Bayern perdió la Bundesliga ante un puñado de jóvenes de Borussia Dortmund, pero ayer se completó la sorpresa cuando Bastian Schweinsteiger tiró a la derecha de Iker Casillas y el portero se lanzó al otro lado para ceder el gol que le daba el pase a los siempre voluntariosos alemanes.

Antes del último penal ya había habido mucho drama. Por aquel entonces ya Cristiano Ronaldo y Kaká habían sucumbido ante los brazos gigantes del portero de Bayern, Neuer; pero también para esos momentos los alemanes se habían encargado de echar todo por la borda al errar también dos ejecuciones.

Pero si la estrella Messi no logró vulnerar a la línea de 10 defensas de Chelsea, Cristiano había dado buenas señales; antes de 15 minutos del primer tiempo ya ganaba Madrid 2-0 , pero un penal que ejecutó Arjen Robben obligó a la serie al alargue y, luego, el gigante Neuer, atajándole un penal al portugués que debía empezar la serie y dar buenas sensaciones al Bernabéu de que estarían en la final.

Lo cierto es que Bayern fue mucho mejor que Madrid en Múnich y en España, siempre corriendo cuando las virtudes no alcanzaban y siendo tan letales y frontales como lo permitían Robben, Ribery, Gómez y Müller.

Equipos que optaron por el músculo definirán quién es el mejor. La prestigiosa Champions será para Chelsea o Bayern Múnich.