La duodécima corrida de la Temporada Grande en la Plaza México, y última que ampara el derecho de apartado, está integrada por tres diestros. Alfredo Ríos El Conde, Pedro Gutiérrez El Capea, y Jorge Sotelo, quien confirma la alternativa, habrán de lidiar un encierro de la ganadería guanajuatense de La Estancia.

El Conde es conocido por su derroche de facultades a la hora de cubrir el segundo tercio, su excelente condición física hace ver muy fácil la colocación de banderillas y es un espectáculo verlo saltar sobre las tablas y quedar parado encima de ellas.

A propósito, el matador jalisciense dijo a El Economista: Siempre trato de dar espectáculo, no me gusta mucho hablar antes de mis actuaciones, pues prefiero decirlo todo en el ruedo .

Ríos ha tenido poca actividad, el año pasado participó en 14 festejos con un balance de 19 orejas y un rabo cortados y en este año lleva una corrida, la tradicional de Tlaltenango en la que cortó dos apéndices.

Por su parte, Pedro Lorenzo Gutiérrez El Capea dijo sentirse con la ilusión a tope, con ganas de encontrarme con un toro que me permita expresar toda mi entrega y con el que pueda desbordar todo el sentimiento que me embarga cuando escucho ese olé propio de la plaza México , comentó.

El torero salmantino aseguró que su preparación, intensa en esta última semana, viene de tiempo atrás, que requiere de una mentalización, de mucho campo y agradecimiento a los ganaderos que le permiten tentar sus vacas, ya que esto les sirve para observarlas y a mí como entrenamiento para estar a tono para el domingo , aseguró.

Jorge Sotelo, el benjamín y confirmante del festejo, llega tras cinco años de espera luego de que recibiera el doctorado en agosto del 2008, su poco rodaje no le ha permitido confirmar en el inmueble de la colonia Nochebuena y este domingo tendrá la oportunidad de revertir ese periodo en el que ha toreado muy poco.