Barranquilla, Colombia. En su brazo izquierdo resalta la imagen de un león, en conjunto con una guitarra y una rosa. Al gimnasta mexicano Kevin Cerda Gastélum no le gusta decir cuál es el significado de sus tatuajes, aunque de pronto, de forma breve y sin sentimentalismos explica:

“Tengo un tigre porque mi papá siempre me ha dicho que en el deporte debo tener el ojo del tigre, que es la garra y las ganas. La guitarra es porque en mi familia hay muchos músicos y es lo que nos une, siempre en las reuniones familiares cantamos y tocamos la guitarra. La rosa es mi padre y mi madre que están sembrados en mí”.

El atleta mexicano habla más y muestra las dos frases que tiene tatuadas. La del antebrazo está en portugués y significa: “Dios protege al mayor amor del mundo que es mi familia”.

En las costillas tengo una frase motivacional en inglés, de una vez que tuve oportunidad de quedar en el equipo nacional y dice: “Mira hacia arriba, levántate y nunca te rindas”.

Kevin, de Hermosillo, Sonora, participa por segunda ocasión en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en los que busca superar lo hecho en Veracruz 2014. Por el momento, ya sumó una presea de bronce, con el equipo de gimnasia artística.

Al respecto del trabajo que realizó el equipo de gimnasia artística varonil, Cerda Gastélum indicó que los integrantes están felices por lo logrado, aunque admite que hay varias cosas por perfeccionar en cada una de las ejecuciones y para el equipo no había una presión especial por quedar en el podio, ya que el gimnasta mexicano explicó que la “presión que sintieron fue en el momento de quedar seleccionados para conformar el selectivo, porque venimos haciendo un trabajo de muchos años”.

¿Qué tan importante es trabajar en la fortaleza mental?

Es más importante la mentalidad que lo físico, definitivamente. Podrás tener todas las cualidades y tendrás a tu cuerpo preparado, pero si tu mente no está en la misma sintonía que tu cuerpo, no podrás hacer nada.

Lo que hacemos es hacer rutinas de confianza, visualizar las cosas.

¿Podrías ejemplificar de qué forma lo trabajan como equipo?

Todos los deportistas somos distintos. Me gusta visualizar, respirar, siempre con mi mano hago los movimientos para tener una mejor visión, a Simón López le gusta estar solo, separado, a Fabián de Luna le gustar más en compañía y cada quien tiene su proceso para concentrarse, lo que hacemos en conjunto es visualizar.

El año pasado estuviste entrenando seis meses en Inglaterra, ¿cómo te ayudó a crecer como deportista?

Es salir de la zona de confort. Fui a entrenar y es lo que me ayuda a tener un mejor enfoque, para conocerme como atleta y esos seis meses fueron un entrenamiento bastante duro, era desayunar, comer y cenar gimnasia. Esto me sirvió para conseguir la final All Around en la Campeonato del Mundo —competencia en la que ganó el bronce— y ahora poder venir a competir en los Juegos Centroamericanos.