Perú de inicio, es un ejemplo de cómo un país logra sobreponerse a una inestabilidad política sin caer en recesión y levantar sobre la adversidad el proyecto de sede de Juegos Panamericanos.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció hace un par de meses su rápida recuperación económica y estima que el crecimiento de la economía tiene una proyección del 3.9% para este año.

El año pasado, “un año que bien podría haber sido un lustro”, como expresa José Carlos Requena, editor del diario El Comercio, en plena construcción del complejo deportivo para los Panamericanos, Perú pasó por caos político. Tuvo dos presidentes, derrocamientos de líderes políticos y el nombramiento de Martín Vizcarra como jefe de Estado, luego de que su predecesor, Pedro Pablo Kuczynski no pudo terminar su mandato al ser investigado por el delito de lavado de dinero en el caso Odebrecht.

Una anécdota más en la historia del país al ser el tercer expresidente peruano involucrado en actos de corrupción, por detrás de su antecesores Alberto Fujimori y Ollanta Humala. Sin embargo, a la vuelta a la página está el deporte haciéndole bien al país. Con Kuczynski Godard la selección de futbol emocionaba a los peruanos con su clasificación al Mundial de Rusia 2016 (su quinta experiencia) después de 36 años de ausencia. Y con Vizcarra, Perú se puso en el mapa en la final que alcanzó el equipo en la Copa América 2019.

“La selección peruana logró reactivar un sentimiento de pertenencia nacional. La capacidad del fútbol de reinventar parte de nuestra identidad deportiva”, dijo al diario El País, Alonso Pahuacho, investigador de estudios culturales en Perú.

Y ahora el país andino es anfitrión de 41 representaciones nacionales que ven el rostro fuerte del Perú que destaca el FMI.

“Perú es un país del cual sus vecinos tienen mucho que aprender. Con los choques políticos que sufrió este país, en términos de gobernanza, corrupción, entre otros, podemos notar que choques similares afectaron a otros países, sin embargo, en el Perú solo vimos una desaceleración, pero no una recesión”, señaló hace dos meses el director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner.

El deporte es parte del crecimiento como un antídoto para una sociedad peruana ávida de figuras que hablen bien del país. Aplauden al director técnico Ricardo Gareca, al delantero Paolo Guerrero, a los maratonistas Gladis Tejeda y Cristian Pacheco que ganaron el oro estos Juegos Panamericanos. Perú tienen lìderes en el deporte.

“Este logro es de un país entero. Hoy iniciamos esta fiesta que es de todos. Siéntanse orgullosos de lo que han hecho. El mundo los mira y América los admira”, dijo en la inauguración, el responsable de Panam Sports (Odepa), el chileno Neven Ilic.

Panam Sports que se define así mismo como “el movimiento olímpico de las Américas”, tiene en sus manos la celebración de su evento insignia: los Juegos Panamericanos .

Ivar Sisniega, Secretario General de Panam Sports, habla con El Economista sobre a serie de retos que enfrentaron como organizadores del evento desde que en el 2013 el país fue el elegido por la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA, hoy Panam Sports) como sede.

Las decisiones políticas tocaron al deporte, el expresidente Kuczynski recompuso el comité organizador en el 2016 y nombró al empresario peruano Carlos Neuhaus líder del proyecto. Nuevos organizadores tomaron el timón y la infraestructura deportiva existente tuvo que ser rescatada y otras construidas. Un maratón para correr en poco tiempo pero que hoy logró la meta.

Sin embargo, eso no fue motivo para trabajar en una planeación que dejara un legado al deporte y un desarrollo de la población de bajos recursos de esta zona.

La Villa donde ahora se hospedan los atletas dejará a los habitantes espacios de esparcimiento, áreas verdes, instslaciones deportivas, se harán campos de futbol  (en otras de las áreas de la villa), los camellones de las calles han cambiado. Se estima que el beneficio llegue a alrededor de 300 a 500 mil personas.

Ivar Sisniega tiene experiencia en la realización de eventos deportivos internacionales. Fue director de operaciones en los Juegos Panamericanos de Guadalajara, experiencia que califica como “una especie de maestría en organización”, luego de su título universitario en Administración de Empresas. Fue presidente de la Conade (1994-2000) y presidente de Chivas (2002-2006).

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¿Cuál fue el mayor reto de Panam Sports en la organización de los Juegos?

El Comité Organizador de los Juegos Panamericanos y Juegos Parapanamericanos Lima 2019 (COPAL) empezaron tarde por problemas internos en Perú, tuvieron un primer Comité Organizador y tres años antes cambiaron al equipo, el nuevo equipo no tenía experiencia en Juegos, ni los antecedentes, ni el beneficio de haber ido a los pasados Juegos Panamericanos en Toronto.

A Panam Sports eso nos obligó a estar más cerca con ellos y visitar una vez al mes en los últimos tres años. El reto era que había poco tiempo. Dos años antes de los Juegos no habían construido la Villa ni los grandes escenarios deportivos.

¿Cómo solucionaron la limitante del tiempo?

Hicieron un esquema a través del gobierno británico de licitaciones internacionales donde tuvieron más de 300 empresas participantes y con ese esquema, las empresas que tomaron el proyecto fueron serias y lo terminaron.

Hoy tenemos una Villa Panamericana con más de 1000 departamentos, un complejo deportivo, velódromo, complejo acuático en un mismo lugar. Una instalación se distancia de la otra por 50 metros, todo se logró en un tiempo asombroso.

¿Cuánta infraestructura deportiva encontraron en Perú antes de empezar a construir?

Estaba en un 30% en el 2017, COPAL no había empezado la Villa, ni tenían constructor para la Videna, que es el principal centro de los Juegos. La verdad es que fue un milagro de construcción. Al año y escasos meses hicieron obras de una gran nivel.

Por ejemplo, la piscina en el Club Regatas que está a lado del mar, es un recinto de hace más de 50 años. Perú no tenía una buena infraestructura deportiva, entonces con los Juegos buscamos dejar un gran legado y el país tiene que aprovechar esto para crecer en el deporte y preparar sus deportistas.

¿Cómo se planean las medidas para evitar una crisis económica después de los Juegos?

La clave es pensar quién se va a quedar después en la instalación. En los Panamericanos de Toronto 2015, por ejemplo, el 50% de la inversión fue con municipios y organizaciones locales, que después se volvieron dueños de las instalaciones.

Eso no pasó en los Olímpicos de Atenas (2004) ni en Río de Janeiro (2016), hicieron las instalaciones sin un plan. En el caso de Lima 2019, las instalaciones serán (casi todas) del Ministerio peruano del deporte, que traen un plan de aprovechamiento para después de los Juegos.

Guadalajara es otro ejemplo en donde el CODE (Consejo Estatal para el Fomento Deportivo) se quedó con las instalaciones y se siguen usando.

¿Qué características suelen mirar al otorgar una sede de Panamericanos?

Nosotros normalmente le damos preferencia a un país que ya tiene infraestructura deportiva, pero como ha sido el caso en varios Juegos Panamericanos, Santo Domingo en el 2003 que no tenía nada, aprovechó la organización de los juegos y en República Dominicana las instalaciones se siguen usando. Lima es un poco lo mismo.

¿Cual  fue el presupuesto para levantar la Villa Panamericana?

Fueron 100 millones de dólares. En Perú lo hicieron con una empresa privada y después se irán a la venta después de los Juegos .

La Villa está en una zona marginada y van a quedar unos departamentos muy dignos, bien hechos, que estarán a precios accesibles para la población de la zona. Junto a la Villa está el escenario de Gimnasia Olímpica que se prestará para eventos.

¿Cómo se hizo la elección de las empresas?

Las empresas se dividen en categorías, oro plata y bronce .Tiene que ver con el nivel de inversión. El oro es cercano a 2 millones de dólares, plata 1 millón y 500,000 en categoría bronce. Ninguna empresa mexicana paricipó, son empresas transnacionales.

¿Cómo se ha gestionado la coordinación con el Comité Olímpico Mexicano (COM) ahora que se enfrenta una crisis económica por presupuesto?

Carlos Padilla es vicepresidente de la Organización Deportiva Panamericana (2017-2021), siempre está en todas las reuniones y decisiones que hemos tomado. El COM no cuenta con el presupuesto para preparar a los atletas, le toca a la Conade.

Los boletos de avión los paga el Comité Organizador y no cuenta la estancia en la Villa ni los alimentos.

Los atletas y federaciones han tenido poca claridad de con qué pueden contar, si tienen un programa de competencias, ha faltado comunicación y mayor certidumbre de los eventos de clasificación. Las federaciones ahora quieren claridad.

En Panamsports damos apoyo a todos los Comités Olímpicos, damos un presupuesto que sobre los 300, 000 dolares al año.

Es un apoyo pero no sufuciente para mantener el COM. Yo que he estado en esos puestos, hay que entender que el Congreso Mexicano debe apoyar con una partida al COM, porque sirven a los deportistas, ya ha pasado medio año y se necesita para las instalaciones y deportistas.