Fueron los 22 millones de dólares peor invertidos para siete clubes de la Liga MX. Ninguno tuvo el retorno de inversión de los cientos y millones de billetes verdes que pagaron por futbolistas a los que apostaban para sobresalir en el balompié nacional. Algunos de los jugadores ni siquiera terminaron su contrato y abandonaron el torneo por la puerta de atrás. Es el equipo de la infamia del futbol mexicano, que durante todo el 2014 sobresalió por sus esporádicas actuaciones, pocos goles y poca trascendencia.

América, Pachuca, Pumas, Veracruz, Tigres, Monarcas y León gastaron, en promedio, casi 2 millones de dólares por futbolistas que apenas jugaron 29% de los minutos del torneo y menos de la mitad de los minutos de los partidos completos en los que fueron requeridos.

En total, fueron 22.2 millones de dólares el valor de los 11 jugadores que fracasaron en su intento de revolucionar la dinámica de sus clubes. La cotización resulta de la suma por el costo de los fichajes y, en algunos casos, por el valor del futbolista.

América, Tigres, León y los problemas en el ataque

Ricardo Ferreti apostó en la Liguilla, al jugar los últimos cinco juegos de la fase final, a disputarla de inicio sin un centro delantero. Al Tuca, identificado como un técnico precavido y poco ofensivo, dejó que mediocampistas se encargaran de anotar los goles.

Apenas hace tres meses, Marco Ruben llegó a Nuevo León diciendo que era un goleador de área, de los llamados killers. La realidad fue distinta. Diez juegos después, sólo con 57% de los minutos de los juegos que saltó a la cancha, nunca pudo anotar gol.

El destino del delantero argentino está en el aire, sobre todo porque llegó a préstamo (su valor detalla Transfermarkt alcanza 2.1 millones de dólares) y porque el torneo anterior Emanuel Herrera apenas duró un torneo con los felinos luego de rescindir su contrato y de irse sin anotar, como ahora le pasó a su compatriota.

El ataque es una zona que requiere de goles para responder a las expectativas, Andrés Ríos fue otro de los futbolistas que falló en su travesía por México. Llegó en enero a América, pero el argentino apenas jugó 386 minutos y sumó dos tantos. Nunca fue una solución a la ofensiva azulcrema y salió con rumbo a Leones Negros.

Ahí su participación se duplicó (706 minutos), pero apenas aportó un gol y una asistencia.

Otro ejemplo de error al elegir refuerzos es León. Los esmeraldas gastaron 6.8 millones de dólares por Yamilson Rivera y Marcos Caicedo. El primero sufrió lesiones y por eso su aporte apenas cuenta con 290 minutos y dos goles; mientras que Caicedo fue el fichaje más costoso del club el torneo pasado (3.6 millones de billetes verdes) y aunque participó en 15 partidos, la suma de minutos representa 43% del total de esos juegos.

Poco prestigio, ?pobres resultados

Veracruz y Pumas se decidieron por jugadores con poco cartel futbolístico. Ninguno de los cuatro refuerzos que llegaron a los equipos sobrepasa el millón de dólares en cuanto al valor de su carta, según Transfermarkt.

Diego Lagos y Francisco Dutarí aparecieron en la lista de transferibles de los Universitarios, la razón: ninguno llega a 20% de participación con el equipo. El defensa apenas jugó dos partidos y Lagos nunca fue considerado titular en el mismo.

Mientras, Liber Quiñones y Maximiliano Bajter, delanteros, nunca aportaron los goles que necesitaba su equipo, que terminó como una de las peores ofensivas del futbol mexicano en todo el año, con un total de 28 goles.

Todavía, el delantero uruguayo describía que no entendía porque después de un torneo, los Tiburones decidieron prestarlo. Luego de ocho juegos, 241 minutos y sin goles, así se describe el paso de Maximiliano por el futbol mexicano, en la oscuridad como los 10 jugadores del equipo infame de la Liga.

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