El campeón dejó claro que la Liguilla es otro torneo. Monterrey le pegó un baile a Pumas, uno de los equipos más regulares de la temporada que llegará con respiración artificial a la vuelta el próximo domingo, tras caer 3-1 ante los Rayados.

El equipo de Víctor Manuel Vucetich no se anduvo anoche por las ramas y de inmediato se fue encima de su rival. Apenas al minuto de partido, el travesaño salvó a la visita luego de un frentazo de Héctor Morales en un tiro de esquina.

Pero los de la UNAM sólo aguantaron 10 minutos ante el vendaval regiomontano. Justo en ese momento, Osvaldo Martínez recibió una pelota en el pico derecho del área, levantó la mirada y mandó zapatazo a segundo palo que se incrustó en las redes, haciendo inútil la estirada de Alejandro Palacios.

Tras el gol Monterrey no bajó la intensidad, mientras que Pumas, luego de otros 10 minutos de agobio, dejó claro que no aprendió la lección del tanto de Osvaldito. Y es que Walter Ayoví apareció en los linderos del área, mandó derechazo cruzado y puso el 2-0 de manera muy temprana, en una jugada muy parecida a la del primero de la noche.

Para el complemento, Guillermo Vázquez hizo dos ajustes, dando ingreso a Paco Palencia y a Juan Carlos Cacho, y retirando a Luis Fuentes y Fernando Espinoza. La estrategia no resultó, porque lo que Pumas necesitaba era tomar la pelota y quienes entraron solo se dedicaron a esperarla arriba.

Por si los dos goles del primer tiempo no hubieran sido suficientes, apenas al minuto dos del complemento Humberto Suazo puso el tercero en la frente de los universitarios al empujar una pelota servida por Sergio Pérez, quien desbordó hasta línea de fondo.

Si hay algo bueno que decir de Pumas, es que ayer mandaron a las redes la única acción de verdadero peligro que se les presentó y que terminó dándoles algo de esperanza para la vuelta. Al minuto 70, luego de que la zaga local pecara de exceso de confianza, Martín Bravo tomó una pelota dentro del área y disparó a primer palo para hacer el de la honra.

Cuando parecía que podía venir una reacción del equipo capitalino, vino una acción en la que Jehu Chiapas perdió la concentración, barriéndose de forma incorrecta y ganándose su segunda amonestación, dejando a Pumas resignado a sólo cuidar su marco, evitando recibir otro gol.

Antes de que llegara el silbatazo final, de nueva cuenta los postes salvaron a la Universidad luego de un tiro libre cobrado por Ayoví, que para su fortuna no terminó en las redes, permitiéndoles soñar con una remontada el próximo domingo.

Monterrey sacó gran ventaja de su cancha y ahora Pumas deberá de poner mucho más que futbol para superar a un estratega que sabe de sobra cómo encarar este tipo de partidos.

Los Rayados vienen además de la motivación de ganar hace un par de semanas la Liga de Campeones de la Concacaf y sacar un triunfo de visita en la última Jornada de Liga.