Aunque encontró su pasión como directora técnica en el Club León femenil, una sonrisa se dibuja en el rostro de Scarlett Anaya cuando habla sobre pedagogía. Su formación en el área educativa le ha brindado herramientas para entender las inteligencias múltiples de sus jugadoras, las etapas de aprendizaje en el futbol desde el formativo hasta el profesional y habilidades como la comunicación asertiva.

Anaya es parte de un grupo récord en el futbol mexicano: es una de seis directoras técnicas en la primera división femenina, la mayor cantidad desde la creación de la liga, además de la más joven, con 29 años. La entrenadora tiene como herramienta su formación en pedagogía, lo que le ha permitido identificar las fortalezas en el aprendizaje de cada jugadora para encontrar la técnica adecuada en su proceso de enseñanza.

“Nosotras como mujeres aprendemos de diferentes maneras, es totalmente diferente el varonil con el femenil, no hay un punto de comparación. Somos hormonales, tenemos diferentes cuidados, tenemos diferentes estados de ánimo y desde ahí las inteligencias múltiples: una jugadora puede ser visual, otra aprende de manera kinestésica, otra de manera auditiva, entonces tenemos que buscar esas opciones, esa apertura para observar y analizar qué jugadora aprende de una manera, qué otra jugadora es más metódica, más cuadrada en ciertos aspectos”, señaló la directora técnica.

En entrevista con El Economista, Anaya relató que su único objetivo al entrar a la Universidad Panamericana de Guadalajara era jugar futbol, por lo que no le dio importancia a la selección de su carrera y eligió mercadotecnia. Tras una gran decepción, aplicó para la licenciatura en pedagogía e innovación educativa, donde encontró un complemento perfecto para el deporte.

"Cuando la estuve estudiando pensé que iba a ser excelente pedagoga porque se puede combinar con la parte deportiva, van muy de la mano. Se ha dejado de trabajar esa área sobre todo en las etapas formativas y no solo en la varonil, sino que creo que nunca existió en la femenil. Tenemos esa escasez de un proceso, de una formación. Cuando empecé a trabajar todos mis proyectos eran deportivos pero con bases pedagógicas, desde la parte didáctica, de metodologías, del aprendizaje, de la parte práctica y teórica”.

La directora técnica describe que aplica sus conocimientos en pedagogía en la forma en la que se expresa, en cómo busca herramientas para que sus jugadoras tengan un aprendizaje significativo y que cada entrenamiento les deje un valor. Parte de su filosofía es que no solo se trata de la calidad del deportista, sino también, de la calidad humana.

Anaya describe su metodología de trabajo en León femenil como mixta y divergente, pues busca que a través de la diversión se logren los resultados: “Se ha perdido esa esencia, creemos que por jugar profesional es cobrar, jugar y ya. No es así. Tenemos que volver a esa pasión, a sentir los colores, a sentir la garra, darlo todo dentro de la cancha y ser un equipo dentro y fuera”.

—¿Qué teorías de aprendizaje del futbol femenil en México se deben cuestionar?

“El proceso de aprendizaje tenemos que basarlo trabajando desde fuerzas básicas, donde hay un proceso formativo tal cual: son gestos técnicos, son trabajos de coordinación, neuromotores, lo básico, y después partimos a lo profesional. Pero hay un espacio muy amplio entre las fuerzas básicas y el profesional. Hace dos años no teníamos ese proceso de unas chicas que hagan coordinación, aspectos neuromotores, batallamos mucho para cuestiones tan sencillas como era una recepción orientada. Hoy, ya tenemos jugadores con gran calidad, con grandes gestos técnicos que ya se ve el trabajo, ya se ve la diferencia a como inició la liga.

Aparte, las fuerzas básicas tiene que ver un proceso formativo para que puedas de ahí brincar a un proceso de alto rendimiento, que ya ahora sí con las bases que tú consolidaste, en tu etapa formativa, puedas ser una jugadora más completa y poder competir y ser una jugadora de alto rendimiento. Entonces el aprendizaje está en que llega una madurez para poder evolucionar en la parte de coordinación, técnica, táctica, también está la parte de lectura de juego que en el femenil nos cuesta muchísimo, batallamos en esa cuestión porque todavía nos cuesta demasiado, llegamos tarde a la jugada, a veces nos emocionamos de más y ya cometimos un error, entonces tenemos que tener un poco más de madurez y sobre todo un poco más de profesionalismo a la hora que jugamos en un campo, entonces, esa es una evolución, es un proceso de aprendizaje".

La estratega reflexionó que si bien el área pedagógica es una muy buena herramienta para ella, “eso no significa que voy a hacer mejor las cosas, que voy a hacer grandes cosas o menos cosas. No tenemos que minimizar lo que cada persona es, sino que cada persona tiene su esencia”, indicó sobre la forma de enseñanza de los distintos entrenadores de la Liga MX Femenil.

—¿Por qué es importante que una directora técnica tenga formación en otras áreas de conocimiento además de la preparación como entrenadora?

“Considero que mientras más sumes, más completo es tu trabajo y eso lo hace más interesante y sobre todo más profesional. Si sumas la parte de la tecnología, la parte pedagógica, si sumas otras metodologías de Europa, de Estados Unidos o aprendes de diversas áreas, se nutre de manera general e individual a las jugadoras, que a fin de cuentas son quienes nos interesan, que les deje algo, que podamos sembrar una semilla en ellas y mientras más conocimientos tengas, creo que es mayor nutrición para ellas”.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx