A 2,115 metros, los Pirineos muestran su lado más bello, imponente, majestuoso. Aquel sitio se llama el Tourmalet. El punto más alto y más criminal del Tour de Francia, que año con año siempre la hace de juez y donde el campeón se define hoy y allá arriba.

Todos aquellos que se han jactado de ser leyendas del ciclismo han debido conquistarlo, lo hizo Eddy Merckx, Richard Virenque, Miguel Indurain, Lance Armstrong, Alberto Contador… pero todos lo han hecho después de quemar 10,000 calorías.

Son unos asesinos exclamó Octave Lapize, el primer ciclista en conquistar la cima del mítico puerto sin bajarse de la bicicleta y quien debió ocupar más de 10 horas para llegar a la cumbre. Es la etapa más demandante para el cuerpo humano. El Tourmalet resulta ser un cúmulo de contrastes, miras cerca la meta, pero terminas por nunca llegar , confesó el ciclista navarro Imanol Erviti en el 2010.

El físico lo resiente en cada pedaleada, en ninguna de las 20 etapas los ciclistas queman más calorías como en ésta: 10,000 para ser precisos, documenta un estudio del International Journal of Sports Medicine.

El texto advierte que, en promedio, en una etapa del Tour la quema de calorías es de 6,000, pero aquí casi se duplica. Bradley Wiggins, quien ya resintió la escalada en una de las cumbres anteriores, tiene un peso de 76 kilogramos, por quema de calorías llegará al Tourmalet con 66 kilos, pero hay que considerar que los equipos otorgan energéticos en el camino para que no exista una descompensación.

El puerto, que fue descubierto para el Tour en 1910, bien podría ser el escenario del acontecimiento más dramático del deporte. Los ciclistas llegan jalando aire por la boca, mirando a cualquier lado, con la saliva escurriendo… un esfuerzo al límite. La publicación alemana advierte que un ciclista profesional quema 120,000 calorías en todo el Tour.

Para este año hay 25 puertos de montaña, pero ninguno como en los Pirineos, que para quien desee mantenerse en punta de carrera en los ascensos deberá utilizar una potencia de 450 vatios (la fuerza de un extractor de jugos) entre 30 y 60 minutos, según el artículo Tour de France: the Science of Hill Climbing , de la publicación The Conversation.

Los estudios científicos advierten que los mejores escaladores son aquellos que tienen una estatura entre 1.76 y 1.82 metros, una esperanza que le dan los expertos a Cadel Evans (1.74 m) sobre Bradley Wiggins (1.86 m).

El devorador Tourmalet les espera hoy para dar el golpe definitivo del Tour 2012. La batalla en los Pirineos es cruenta, brutal, casi un suicidio en bicicleta.

ivan.perez@eleconomista.mx