Su medalla de oro en los 200 metros pecho, conseguida durante los Juegos Olímpicos (JO) de México 1968, lo consagra como uno de los exponentes inolvidables de la natación nacional. Aunque Felipe Muñoz Kapamas, El Tibio, ha ligado su vida al deporte del lado de pantalón largo tras su retiro como atleta élite, a partir del próximo 26 de octubre, el exnadador se entregará de lleno a la política en su puesto de Diputado plurinominal.

Por ello, ayer, Muñoz anunció su renuncia a la Presidencia del Comité Olímpico Mexicano (COM), puesto que ocupó por 11 años de manera ininterrumpida. Pese al tiempo que estuvo al frente del organismo, El Tibio no logrará dejar de ser cuestionado por su gestión.

Felipe Muñoz no ha sido un novato en presidir instituciones. Lo hizo de 1985 al 2001 en la Confederación Deportiva Mexicana (Codeme). Al final de su mandato, fue acusado por mal manejo de fondos, sombra que le ha perseguido desde entonces. Y, aunque se ha encargado de negarlo, no ha esclarecido el destino de más de 4 millones de pesos que -se dice- repartió entre sus empleados.

El exatleta, licenciado en Comunicación, Administración y Publicidad en la Universidad de Texas, se desempeñó también como Coordinador nacional el Deporte del PRI, Secretario nacional del Deporte del mismo partido y Presidente operativo del COM de 1997 al 2000.

ENTRE EL BASQUETBOL Y LOS PATROCINIOS

Su desempeño al frente del organismo al que ayer renunció no fue del todo plausible. Pese a que, de acuerdo con información del COM, entre las funciones del Presidente está el impulso al deporte competitivo, El Tibio se va sin resolver un problema que arrastra desde hace 10 años la Federación Mexicana de Basquetbol, el reconocimiento por organismos internacionales, cuya carencia impide la participación de selecciones nacionales en JO y mundiales.

No obstante, Muñoz Kapamas podrá presumir que, en esta década, consiguió la mejor actuación de una delegación mexicana en JO fuera de casa (Londres 2012 con siete medallas), así como la influencia que tuvo en la promoción y elección de los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 y la designación de Veracruz como sede de los Juegos Centroamericanos 2014.

Del mismo modo, fue el principal gestor de la obtención de patrocinios como LG y Atlética para el COM, acción que en el 2003, Nelson Vargas, director de la Conade, calificó como beneficiosa para el deporte mexicano ya que, como asociaciones civiles, tanto el COM como la Codeme, históricamente, se habían equivocado en no buscar recursos .

No obstante, quizá uno de los más grandes problemas a los que se enfrentó El Tibio fue su poca capacidad para la negociación pues, por años, los problemas entre la Conade y el COM fueron visibles y frenaron el presupuesto para el ciclo olímpico entre Atenas 2004 y Beijing 2008.

Hoy, Felipe Muñoz intentará hacer desde una curul algo más que lo que hizo en una década al frente del COM.