Si bien el Apertura 2015 fue por momentos espectacular, con distintas jornadas en las que se promediaban tres o más goles por juego, también hay que indicar que en el torneo existieron algunas decepciones, protagonizadas por futbolistas que por su condición de refuerzos y/o calidad serían de los menos destacados en el semestre. Éste es el 11 del terror que sumando su valor de mercado alcanza 19.3 millones de dólares.

Miguel Pinto, que volvía a Primera División tras militar en Correcaminos, fue el arquero designado tras cumplir una irregular campaña, misma que concluyó en el banquillo. Edwin Hernández (Chivas), Rodolfo Salinas (Tijuana), Iván Estrada (Tigres) y Walter Kannemann (Atlas) fueron los zagueros elegidos en este cuadro de mal desempeño.

De la línea defensiva el caso que quizá más decepcione es el de ?Kannemann, zaguero argentino que llegó con todo el prestigio desde su país, sabiendo lo que es alcanzar un título con un equipo importante como San Lorenzo; para mala fortuna de los rojinegros, Walter, quien está tasado en 1.6 millones de dólares, apenas disputó 12 partidos y 63% de los minutos posibles de la campaña.

En medio campo están Ángel Reyna (Chivas), Joffre Guerrón (Tigres), Fernando Belluschi (Cruz Azul) y Silvio Torales (Pumas). Al último ni el gol en la final ante Tigres lo salvó luego de que disputara en el semestre únicamente 47 minutos.

El caso de Reyna es uno de los más extraños, ya que con la salida de José Manuel de la Torre, quien había decidido prescindir de él, a la llegada de Matías Almeyda las cosas no fueron distintas para él. A pesar de toda su calidad, Ángel fue un espectador más y el Apertura 2015 se le fue con apenas 20 minutos sobre la cancha. Con esa irregularidad que arrastra desde hace muchos torneos, el volante que llegó a tener un valor de 3 millones de dólares, ahora apenas está cotizado en 1.6.

La delantera está conformada por Federico Carrizo (Cruz Azul) y Marcos Caicedo (Dorados). Mientras el argentino se fue en blanco con la Máquina en los cuatro partidos en los que lo tomaron en cuenta, el ecuatoriano apenas hizo un gol con el cuadro de Sinaloa en 532 minutos.

Gustavo Matosas, la decepción en el banquillo

El estratega uruguayo, que llegó a Atlas con mucho cartel, tras sumar un bicampeonato con León, y una Liga de Campeones de Concacaf con América, se convirtió en el mayor fracaso en el banquillo. Y es que luego de que le reforzaran a su gusto a los rojinegros, Matosas fue cesado tras 14 jornadas, con una productividad de 40%, cifra muy baja de acuerdo a los 2 millones de dólares que cobra por año y a la trayectoria con la que había llegado al club.

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