América reflejó en la cancha en el momento justo el sello de Ignacio Ambriz, su entrenador. Ecuanimidad es el mejor adjetivo con el que se puede calificar la actuación de Águilas, que gracias a la calma que mantuvo, aún estando abajo en el marcador, pudo salir adelante y dejar prácticamente sentenciada la eliminatoria tras vencer 4-1 a León, conjunto que si quiere avanzar a semifinales deberá superar 3-0 al cuadro azulcrema.

La personalidad de Nacho Ambriz, siempre sereno en su área técnica, ha sido permeada entre su plantel, mismo que tras el gol de Ignacio González, quien empujó a las redes un balón que rebotó en el travesaño, se mantuvo tranquilo, optando por intercambiar indicaciones, transmitiéndose entre sí seguridad en la cancha.

La fórmula dio resultados de manera casi inmediata. Y es que con esa misma calma el equipo fue hacia el frente en busca del empate, olvidando la ansiedad que el sábado pasado mostró por momentos ante Pumas cuando la pelota no quería entrar en el arco universitario.

Jugando un futbol práctico y siempre tratando el balón con serenidad, América provocó el tiro de esquina en el que Paolo Goltz puso el 1-1, luego de un rebote, y contando con la fortuna de que Aldo Rocha desvió la trayectoria de disparo a su arquero.

Una vez equilibrado el marcador, Águilas siguió bajo la misma tónica, consciente de que manteniendo la posesión y la ecuanimidad sería cuestión de tiempo para darle vuelta al marcador, situación que llegó al 35, luego de una acción de Andrés Andrade que concluyó con la incapacidad de la defensa esmeralda para despejar el peligro, dejando el balón a Paul Aguilar, quien remató con decisión para luego suspenderse en el aire y dar una pirueta en el festejo.

La jugada que empañó la victoria azulcrema se dio cerca del descanso, con Andrade dentro del área, intentándose quitar a ?William Yarbrough, arquero que salió a destiempo y que vio cómo su rival se dejó caer dentro de su área. El silbante compró el engaño y Darío Benedetto mandó al fondo del arco visitante el balón en el cobro de pena máxima.

Para el segundo tiempo la tónica fue la misma, con los futbolistas vestidos de amarillo bien parados en la cancha, manejando la posesión del balón y los ritmos del partido, sin acelerar cuando no era necesario, esperando el momento justo para desdoblar.

Anoche ni Pablo Aguilar ni Rubens Sambueza, dos de los elementos más bravos y que se destacan por caer en diálogos acalorados con los silbantes, dieron ninguna mala nota, como tampoco lo hizo Darwin Quintero al salir de cambio al 55, cuando estaba dando una de sus mejores actuaciones.

Quien hizo sentir el pase a semifinales aún más cerca fue Michael Arroyo al cobrar un tiro libre de manera violenta que ingresó al arco por primer palo al 74; tampoco hubo festejos excesivos, el ecuatoriano corrió a la banca y se abrazó con sus compañeros para finalmente esbozar un baile.

Al final, con la misma ecuanimidad de su entrenador, América intercambió abrazos y palmadas en la espalda antes de dirigirse al vestuario, sin hacer ningún aspaviento, como si se tratara de un juego de mucho menor trascendencia.

Tigres sacó mínima ventaja en el volcán ante Jaguares

Tigres se impuso 2-1 a Jaguares en el Volcán gracias a dos golazos convertidos por Andre Pierre Gignac y Damián Álvarez. Con la victoria con la mínima ventaja a los de Chiapas les bastaría ganar 1-0 en la vuelta el próximo sábado en Tuxtla Gutiérrez.

El francés Gignac abrió el marcador con una definición espectacular de tijera en una acción en la que se discutía que se encontraba en fuera de lugar, mismo que se pudo detectar tras ver la repetición.

En la segunda parte Juan Manuel Insaurralde puso el empate parcial al empujar una pelota que primero no pudo despejar la defensa y que después habiía salido rebotada.

Damián Álvarez, que había ingresado al 60, definió el compromiso con un disparo al ángulo al minuto 84, anotación que permitió al cuadro de Nuevo León ir a Chiapas con algo de ventaja. El cuadro de Jaguares tratará de ganar en su casa, donde mantuvo el invicto con seis victorias y dos empates