Londres.- Durante un discurso informativo en una conferencia antidopaje realizada el mes pasado, el investigador alemán Mario Thevis se refirió a "80, 90, 100" nuevas drogas para mejorar el rendimiento para las cuales aún no existen controles.

"Actúan como la EPO (eritropoyetina) pero son estructuralmente diferente y eso significa que los actuales exámenes de EPO no las reconocen", dijo Thevis a delegados en la conferencia realizada en Londres y convocada por worldsportslawreport.

Thevis agregó que, "de acuerdo a evidencias y rumores", las drogas, que replican las cualidades del estimulante sanguíneo EPO, ya están siendo utilizadas en deportes de elite.

La EPO estimula la médula ósea para producir mayor cantidad de glóbulos rojos. Eso aumenta la capacidad de la sangre para transportar oxígeno y permite a los músculos funcionar por más tiempo.

La noticia de que más de 100 nuevas drogas podrían estar disponibles en la previa de los Juegos Olímpicos de Londres de este año asombrará solo a los ingenuos.

"No me sorprende", respondió el director general de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por su sigla en inglés), David Howman.

"Estamos en el área en donde hay tres o cuatro generaciones y siguen subiendo. Si son detectables o no depende de la capacidad del laboratorio", agregó.

Uno de dos competidores serán sometidos a controles de dopaje durante los Juegos de Londres, entre ellos los medallistas, y los estimados 100 exámenes diarios que se esperan implican una cantidad mayor a cualquier evento olímpico previo.

El problema no estará precisamente en los Juegos, que se disputan del 27 de julio al 12 de agosto, sino en los meses previos, en los que se da el viejo juego del gato y el ratón entre los tramposos y aquellos que realizan los controles

"Respecto al programa que se aplica para los Juegos Olímpicos, creo que es muy bueno", declaró Howman en una entrevista telefónica con Reuters desde las oficinas de la WADA en Montreal.

"El Comité Olímpico Internacional (COI) probablemente tenga el programa más exhaustivo que puede operar. Desde el día en que los atletas entran a la villa hasta la ceremonia de cierre (de los Juegos), eso es bueno", agregó.

El directivo hizo hincapié en la necesidad de dar importancia al período previo a los Juegos.

"Lo que necesitamos es un control exhaustivo antes de los Juegos y necesitamos que todas las muestras sean recolectadas para ser examinadas con todo el menú de sustancias", señaló.

GRAN TEMA

EPO, la droga en el foco de los escándalos de dopaje en el Tour de Francia de 1998, es un gran tema para la WADA.

A comienzos de este año, Howman dijo que de los 258,000 controles de dopaje realizados en el 2010 solo 36 habían dado positivo por EPO.

"Uno puede entender la frustración que estuve haciendo pública en los últimos seis meses", declaró Howman en la entrevista.

Podemos hacerlo un poco mejor que eso, y una de las razones por las que no mejoramos es que muchas muestras son enviadas al laboratorio y se le pide que no se las analice por EPO. Eso es indignante", continuó.

Howman dijo que había varias razones por las que las agencias nacionales antidopaje o las federaciones internacionales no querían que las muestras sean analizadas por EPO.

"Uno, que no queremos pagar el costo extra por EPO; dos, que no creemos que haya un problema en nuestro deporte; y tres, tal vez no queremos saber cuáles van a ser los resultados", explicó.

"Lo que estamos consiguiendo son muchas muestras que no son analizadas. Esa es nuestra sospecha sobre que hubo solo 36 exámenes que dieron positivo en el 2010 (...) eso desafía la lógica", añadió.

DOPAJE GENÉTICO

Otro actual dolor de cabeza para los que realizan los controles es el dopaje genético, el uso de la terapia de genes para insertar drogas que mejoran el rendimiento en un cuerpo saludable. La terapia de genes legítima introduce genes en un cuerpo para tratar enfermedades.

El dopaje genético fue incluido en la lista de prohibiciones de la WADA en el 2003 y en el 2006 el ex presidente de la entidad, Dick Pound, dijo: "Hay que estar ciego para no ver que la próxima generación de dopaje será genética". No obstante, seis años después sigue sin existir una prueba para ello y tampoco la habrá en Londres.

Anna Baoutina, investigadora científica en el Instituto Nacional de Mediciones en Sídney, dijo a Reuters que se están creando los métodos efectivos pero que depende de la WADA la decisión de implementarlos.

El rasgo principal del dopaje genético es que es muy difícil de detectar en comparación con el dopaje con drogas", subrayó la investigadora.

Baoutina comparó los procedimientos del dopaje y la terapia genética.

"De hecho, el dopaje genético es la derivación 'ilegal' de la terapia genética. Esta tiene como meta tratar enfermedades humanas que son causadas por defectos en los genes. Se realiza introduciendo nuevo material genético en las células de nuestros cuerpos", explicó.

El dopaje genético también consiste en la introducción de material genético en las células, pero en ausencia de genes defectuosos y con el propósito de potenciar el rendimiento. Por ejemplo, si se administra a atletas copias adicionales de genes de la hormona de crecimiento humano o EPO, las células producirán más de estas proteínas y eso puede resultar en una mejora del rendimiento", continuó.

La investigadora dijo que la EPO probablemente estaría entre las primeras candidatas para el dopaje genético.

"El problema es que el dopaje genético y la proteína que es producida por el mismo son muy similares a formas naturales que están presentes en el cuerpo", señaló.

¿Puede el dopaje genético ser un problema en Londres?

"Científicos que trabajan en la detección del dopaje genético podrían pronto estar cerca de un método de análisis para el mismo", dijo Baoutina.

"Al mismo tiempo, la decisión del COI de almacenar las muestras de los atletas por ocho años puede disuadir a ellos y sus representantes de intentar el dopaje genético", destacó.

En tanto, Howman dijo que ubicaba al dopaje genético entre varias otras amenazas resultantes de avances en medicina y salud. También indicó que fue informado de que 25% de los productos farmacéuticos del mundo proceden del mercado negro.

"Hay que buscar las maneras en que algunas de estas sustancias son usadas en micro dosis, cócteles y cosas así, sobre todo en un esfuerzo por evitar la detección. Con eso lidiamos, con gente que es muy sofisticada y ha desarrollado el arte de ser sofisticado para evitar la detección", sostuvo.

"Del otro lado de la moneda está el mercado negro. Ellos las ponen en circulación antes de que hayan sido apropiadamente reguladas y éticamente aprobadas. Solo tenemos que confiar en la información y hacerla llegar a la gente que pueda hacer algo al respecto", añadió.

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