Los reportes de la FIFA sustentan que es un negocio ser organizador de la Copa Mundial Femenina. Sin embargo, especialistas como Pat Garofalo opinan lo contrario.

La FIFA, en conjunto con el Comité Organizador (LOC), ha basado un análisis a profundidad sobre los puntos claves con la intención de lograr un desarrollo sostenible en las ciudades sede de Francia 2019.

Cada una de las nueve localidades fueron seleccionadas de acuerdo con un proceso de licitación basado en la calidad de infraestructura, valores relativos a las situaciones sociales, económicas e impactos ambientales en su población. El proceso involucró que se comprometieran a llevar a cabo acciones locales para acelerar su política pública relacionada con las estrategias establecidas por la FIFA y LOC.

“La Copa Mundial Femenil de la FIFA ofrece una oportunidad única de dejar un legado social y económico a cada una de las sedes del territorio que acogerán el evento” comenta Brigitte Henriques, vicepresidenta de la Asociación Francesa de Futbol y del Comité Organizador Local.

Con una planeación estructurada desde diciembre del 2017, la intención de la FIFA y la Federación Francesa es igualar o mejorar las cifras obtenidas en el Mundial pasado de Canadá 2015, en el que se estimaba una derrama económica de 337 millones de dólares y lograron 494 millones. Las ciudades sedes brindaron: 1,978 nuevos empleos y un incremento salarial de 97.3 millones; según información obtenidas de la evaluación de impacto económico del evento.

Vancouver

  • Crecimiento de empleo: 692
  • Incremento sueldos y salarios: 28.7 mdd

Edmonton

  • Crecimiento de empleo: 405
  • Incremento sueldos y salarios: 18.5 mdd

Winnipeg

  • Crecimiento de empleo: 278
  • Incremento sueldos y salarios: 12.1 mdd

Ottawa

  • Crecimiento de empleo: 188
  • Incremento sueldos y salarios: 9.0 mdd

Montreal

  • Crecimiento de empleo: 155
  • Incremento sueldos y salarios: 7.3 mdd

Moncton

  • Crecimiento de empleo: 260
  • Incremento sueldos y salarios: 21.7 mdd

Una de las principales razones por las que la organización de Francia considera que las ciudades brindaran números positivos son el atractivo que supone para el público sedes como: París, Lyon, Niza, Rennes, Reims, Montpellier, Le Havre, Valenciennes y Grenoble, las cuales involucran aspectos turísticos y estadios de futbol de la Liga Francesa, lo que involucró no realizar gastos en construcción de estadios.

Sin embargo, existen casos de especialistas que piensan que el negocio no está asegurado. “La triste verdad es que el efecto económico de ser anfitrión de la Copa del Mundo es tan inexistente como lo fueron las constantes caídas de Neymar en el Mundial pasado”, comenta para City Lab, Pat Garofalo, autor del libro The Billionaire Boondoggle.

Garofalo se basa en tres factores para defender su tesis: el efecto de situación, desplazamiento hacia afuera y cambio de tiempo. El primero lo explica con un ciudadano que decida gastar en ir al partido; con dicha acción está sustituyendo asistir a un restaurante, al cine o cualquier otra actividad que hubiera realizado; por lo que el gasto solamente cambia de destinatario.

El segundo está enfocado a la cantidad de turistas, que provoca acumulación de personas en distintos lugares; lo que genera que personas no asistan por haber “lugares demasiado llenos” y al ser conglomerados de personas, éstos gastan menos que las que están dispuestas a mantenerse en un lugar cómodo por una cantidad razonable de tiempo. Tomando en cuenta ese aspecto, considera que es un gasto que habría ocurrido.

En el tercero establece que el gasto de los asistentes al evento favorece a las empresas pertenecientes al Mundial. Por ejemplo: en el lugar de los sucesos los presentes compran una Coca-Cola, la cual favorece a la empresa establecida en Estados Unidos y no al comercio local.

Dichos puntos los desarrolló basado en un estudio que establece que la Copa de Estados Unidos 1994 fue la más concurrida de la historia y acumuló pérdidas de 5.5 a 9.3 millones, por lo que cuestiona que el Mundial Femenil de Francia puede significar éxito para las ciudades sedes.