Decio de María prefiere el discurso emotivo en las presentaciones de los nuevos socios comerciales del futbol mexicano. Cuando BBVA Bancomer invirtió en el naming de la Liga MX, realizó la analogía de los amores pasados, en referencia a las ofertas de otras instituciones que buscaban patrocinar el torneo mexicano.

También, el año pasado, ya como presidente de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), recordó su historia familiar con un auto y explicó que en su casa siempre existió un vehículo Chrysler y era el modelo Super Bee el que siempre deseó conducir. Lo anterior, como forma de darle importancia al patrocinador.

El presidente de la FMF dejará (después de oficializar su salida hace unos días) en las arcas de la organización 250 millones de dólares por temas comerciales y televisión en cuatro años, renovaciones de contratos y acuerdos con miras a Qatar 2022, además de otros 263 millones más por la renovación por ocho años con Televisa por los derechos de transmisión de la Selección Nacional. La cifra total alcanza los 513 millones de dólares.

“A lo largo de 14 años he sido parte de un gran grupo de trabajo que ha permitido ser lo que hoy es la federación mexicana, yo soy una pieza más, estoy seguro de que el día de mañana, cuando venga aquí, cada vez que llene mi tanque, diré orgulloso que fui parte del proyecto”, expresó Decio de María, en la presentación de una marca de gasolina como patrocinador oficial de la Selección Mexicana.

Con una formación como economista por el Instituto Tecnológico Autónomo de México, llegó en el 2004 a la FMF como secretario general. Trabajó durante los últimos dos años de la gestión de Alberto de la Torre (2002-2006) y todo el mandato de Justino Compeán (2006-2015), al que sustituyó en el cargo y donde se ha desempañado los últimos tres años.

“Los jefes de la categoría de Decio sólo tienen que levantar la ceja para que sepan adónde tienen que ir sus equipos. Tiene un gran grupo de profesionales. Tenemos que poner la firma, pero nuestros equipos son los que hacen los detalles”, explica Emilio Estrada Velo, CEO de G500 Network, el grupo gasolinero que firmó un contrato de cinco años con la Federación Mexicana de Futbol.

El todavía presidente de la FMF deja al organismo con los mayores ingresos en su historia. Según proyecciones de Forbes México, el ciclo mundialista 2014-2018 significará 250 millones de dólares para la FMF, donde se incluyen también las renovaciones o nuevos contratos de cara al proceso de Qatar 2022.

Decio firmó cinco nuevos socios comerciales en su mandato, y, respecto del cuatrienio anterior, el número de patrocinadores de la Selección aumentó de 14 a 20 empresas.

Además, integró el equipo que revaloró los contratos de patrocinio de la Selección Mexicana. Según documentos publicados por ESPN, los ingresos por publicidad en la Federación pasaron de 59.3 millones de dólares (2007-2010) a 120.7 millones (2010-2014). El brazo comercial tuvo un crecimiento exponencial, ya que aumentó de 34 a 44% su aportación al presupuesto total del organismo.

Emilio Estrada explica que tardaron siete meses en cerrar la negociación con la Femexfut, sobre todo porque ambas instituciones buscaban una relación a largo plazo, por lo que se tenía que definir los alcances en utilización de imagen de la marca.

El presidente de la Federación no participó en la renovación de contratos de los patrocinadores master, la más alta categoría, y quienes dejan las sumas más grandes, como Coca-Cola, Movistar, Banamex y Movistar, ya que se encontraba todavía como presidente de la Liga MX.

A Justino Compeán le tocó negociar las renovaciones y firmar a nuevas marcas que llegaron a sumar 16 socios comerciales. En la gestión de  Decio, la Selección Mexicana ganó los patrocinios de Jeep (dos años de duración), la marca México, Aeroméxico-Delta (tres años), Baume & Mercier (dos años) y G500 (cinco años), este último como el vínculo más extenso de los patrocinadores que firmó el todavía presidente de la FMF.

eduardo.hernandez@eleconomista.mx