Las autoridades españolas prometieron medidas de seguridad extremas para el clásico del sábado entre Real Madrid y Barcelona, que se jugará poco más de una semana después de los ataques terroristas en París.

Después de una reunión convocada de emergencia luego de los atentados, las autoridades declararon el partido como un evento de alto riesgo.

El secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, expresó confianza en que las medidas implementadas serán suficientes para que el partido en el Santiago Bernabéu se lleve a cabo con total normalidad .

Estamos seguros de que no habrá incidentes, tenemos plena confianza en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado , dijo Martínez. Queremos transmitir un mensaje de tranquilidad y de serenidad .

El clásico del futbol español usualmente es considerado un evento de alto riesgo, aunque usualmente debido a la posibilidad de violencia entre barras bravas, y no de un atentado terrorista.

Dos partidos amistosos de selecciones fueron cancelados el martes por motivos de seguridad: el de España en Bélgica y el de Holanda en Alemania.

Los funcionarios españoles afirmaron que no hay motivo para contemplar cancelar el partido del sábado, el primer clásico de la temporada y en el que podría reaparecer el astro argentino Lionel Messi luego de casi dos meses de baja por lesión.

Estamos en el nivel de alerta antiterrorista cuatro, y se ha presentado un dispositivo de seguridad intensivo para garantizar la absoluta normalidad de la celebración del encuentro , indicó Martínez. Va a ser un dispositivo más que suficiente, que no tiene precedentes en el ámbito de la celebración de eventos deportivos .

Rehusó dar detalles sobre el dispositivo de seguridad, que según Martínez se discutirá hoy a detalle.

Se espera la presencia de más de 1,500 policías durante el partido, al que acudirán más de 80,000 personas.

El Santiago Bernabéu ya sabe lo que es sufrir un atentado, ya que el 1 de mayo del 2002, antes del partido de semifinales de la Liga de Campeones entre el Barcelona y el Real Madrid, un coche-bomba de ETA hizo explosión cerca del estadio causando 17 heridos, aunque el partido sí se llevó a cabo.