Andrés Iniesta lo ha ganado todo con el Barcelona, incluso el aplauso de los aficionados de su más acérrimo rival: El Madrid.

Cuando Iniesta fue sustituido tras su magistral actuación del sábado, en la goleada 4-0 del Barcelona sobre el Real Madrid, muchos de los dolidos aficionados merengues dejaron a un lado su lealtad al equipo madrileño y se pusieron de pie para aplaudir al jugador azulgrana mientras se dirigía a la banca.

Guiar a los catalanes a un triunfo tan categórico en el campo del Madrid ya es en sí misma una hazaña, pero Iniesta entró en los anales de una de las rivalidades más intensas del futbol gracias a la respetuosa ovación que le brindó el Santiago Bernabéu.

Aprecio lo que los aficionados hicieron, nada más , dijo Iniesta, quien recordó la última vez que los fanáticos del Real Madrid fueron obligados a renunciar a la esperanza de una victoria y admitir la derrota homenajeando a un rival superior.

Eso sucedió hace 10 años, cuando un joven Iniesta ingresó de cambio antes de que los aficionados merengues se pusieran de pie para aplaudir a Ronaldinho, luego de que el brasileño anotara el segundo de sus dos golazos en el triunfo 3-0 del Barcelona en la llamada Casa Blanca.

El sábado por primera vez en su carrera Iniesta inició el cotejo contra el Real Madrid con la cinta de capitán y el mediocampista de 31 años guardó su mejor actuación para su clásico número 32.

Siempre en control, el manchego orquestó el triunfo del Barcelona mediante la habilitación de Neymar para el 2-0 a los 39 minutos, luego de que Luis Suárez había hecho el primer gol.

Enseguida, puso fin a una sequía goleadora en la liga que se extendía desde marzo de 2014, cuando el Barcelona ganó 4-3 al Real Madrid, al hacer el tercer tanto culminando una vistosa jugada de conjunto en la que Neymar lo asistió con taconazo con un potente disparo que superó al portero Keylor Navas, a los 53 minutos.

Las carretadas de aplausos que se escucharon cuando dejó el campo cuatro minutos después que Suárez había completado la demolición fueron el preludio del maltrato que los aficionados locales desplegaron sobre el entrenador Rafa Benítez y el presidente del club, Florentino Pérez, tras el silbatazo final.

Afición pide dimisión de Pérez

Aunque el sonido local intentaba callar los gritos de ¡Florentino dimisión!, la afición merengue alzó la voz.

En el entretiempo del encuentro, los pañuelos blancos se comenzaron a ver en señal de protesta y ya al final del juego, los aficionados pidieron a gritos la renuncia de Florentino Pérez, presidente del club merengue.

De acuerdo con algunas fuentes, este desacuerdo con la gestión del equipo viene desde el vestidor, pues el grupo aún no acepta del todo a su estratega Rafael Benítez.

No obstante, según información del portal ESPN, será difícil que Pérez abandone la presidencia del club, al menos en un corto plazo. Y es que el directivo controla a un buen número de socios, y en el 2012 enmendó la normativa del club imponiendo duras restricciones a las posibles candidaturas a suplirlo en la presidencia.

Según el nuevo reglamento, el socio que quiera presentarse a las elecciones deberá tener una antigüedad de 20 años y demostrar que puede asumir el 10% del presupuesto del club (cerca de 560 millones de euros).

Requisitos, argumentó, diseñados para blindar al club de jeques y magnates rusos , aunque dichas medidas han molestado a una parte de los socios, los suficientes para que procediera una demanda para revocar la nueva reglamentación y que verá su resolución en un juicio que se celebrará el próximo 25 de noviembre.

En el Real Madrid no se celebran elecciones desde el 2006.