Poznan. Con un futbol ágil y asociado, la selección de Croacia derrotó con justicia a Irlanda por 3-1, y se convirtió en líder solitario del grupo C de la Eurocopa-2012, aprovechando el empate 1-1 de españoles e italianos en el primer turno.

Los goles del conjunto balcánico fueron obra de Mario Mandzukic (3, 48), figura de encuentro, y Nikica Jelavic (43), mientras que los irlandeses descontaron con un cabezazo de Sean St Ledger (19), en una noche desafortunada de su portero Shay Given.

Con este resultado, la cuadriculada suma tres unidades y afrontará con más aire sus compromisos críticos contra los favoritos Italia y España, que al cierre de la primera fecha de la llave acumulan un punto.

En cambio, Irlanda, sin puntos, jugará su próximo duelo contra la Roja bajo presión, el jueves en Gdansk.

Bajo la batuta de Luka Modric, Croacia, semifinalista del Mundial-1998, desparramó por todo el campo un juego atractivo, en bloque y abriendo la cancha en los momentos que su rival se replegó para poder penetrar y llegar a lastimar al veterano portero Shay Given, de 36 años.

Esa fórmula la lanzó de entrada y el fruto llegó enseguida. A los tres minutos el lateral Darijo Srna llegó al fondo y mandó un centro atrás que el atacante del Wolfsburgo Mario Mandzukic mandó a la red de cabeza, ante una floja reacción de Given.

Fue el gol más veloz del torneo, pero lejos del récord del ruso Dmitri Kirichenko (1:07) en 2004.

Irlanda, que volvía a una cita grande desde su derrota en octavos del Mundial-2002 ante España, reaccionó con su juego de músculo. En un centro certero el central St Ledger le ganó la espalda a Strinic y fusiló al meta Stipe Pletikosa.

Sin embargo, el equipo de Slaven Bilic continuó haciendo su futbol a mitad de camino combinando un estilo sudamericano y europeo que lo colocó arriba del marcador en el 43, cuando Jelavic definió cruzado de revés ante Given, aunque arrancando en posición adelantada de una primera acción.

La pausa no modificó la inercia del partido. Encima, casi como en una repetición de la primera mitad, a los tres minutos del segundo tiempo otra vez apareció Mandzukic para cabecear un centro de Perisic: el balón dio en el palo izquierdo de Given, que con su testa terminó de meter la pelota. Mala suerte.

El técnico italiano de Irlanda Giovanni Trapattoni, de 73 años, movió enseguida el banquillo con doble cambio, Walters y Simon Cox por Doyle y McGeady, pero la situación no varió. Croacia era claramente superior ante un 11 que basó su juego en la fuerza.

Irlanda, más allá de la entrega histórica de sus jugadores y la constante búsqueda del descuento con típico estilo británico de centros, tendrá una excusa frente a sus hinchas: el árbitro holandés Bjorn Kuipers, siempre lejos del balón y sin controlar el juego, falló en dos momentos clave.

El primero fue cuando no vio a Jelavic sacar provecho de una posición adelantada en el segundo tanto croata y un claro penal omitido a Robbie Keane por una patada de Gordon Schildenfeld dentro del área en el minuto 62.