La República de Corea del Norte y su futbol son un enigma. Su hermetismo y escasa participación en competencias internacionales sólo han dejado entrever su arraigado nacionalismo y el progreso futbolístico que han conseguido en los últimos cinco años quizá bajo este impulso.

La primera participación de Corea del Norte en un Mundial fue en el año de 1966, durante la Guerra Fría; antes de salir de su país se les advirtió que no asistirían a la competencia únicamente como representantes deportivos, sino que también figurarían como embajadores del comunismo y de Asia. Una guerra paralela con un balón de por medio.

A pesar de la presión infringida por su entonces ministro, Kim Il-sung, los norcoreanos no decepcionaron y su desempeño fue excepcional. Llegaron hasta cuartos de final, eliminando a una de las mayores potencias, Italia.

Cuatro décadas más tarde lograron clasificar al Mundial Sudáfrica 2010 por primera vez en seis intentos, aunque se quedaron en la primera fase.

En el 2006 su Selección Femenil se apropió del segundo lugar Sub-19, en la competencia que organiza la Confederación Asiática de Futbol.

Un año más tarde, fueron campeonas y se ganaron un boleto para participar en el Mundial Femenil de China, pero se quedaron en cuartos de final. Este año esperan llegar más lejos en el Mundo Femenil en Alemania.

En cuanto a la categoría Sub-17, las mujeres ya se hicieron de la Copa Mundial en el 2008 y ahora toca el turno a los hombres, actuales campeones asiáticos en este rubro.

En la fase clasificatoria sumaron cuatro victorias y un empate, llegando al Mundial de manera invicta. Sin duda su referente es el delantero Jo Kwang, quien en esta etapa marco siete de los 15 tantos fabricados por los norcoreanos.

El trabajo de esta nación en sus categorías menores le esta dando resultados y quizá el orgullo patrio que traen impregnado sea el motor primordial.

El año pasado sus objetivos fueron claros. Cuando la Selección Sub-16 se hizo del campeonato asiático, el DT Ri Song-Ho aseguró que era un honor haber realzado el nombre de su país y no vacilo al decir que en el Mundial de México no escatimarían esfuerzos para enfatizar el progreso de su futbol .