River Plate esperó seis años para que Darío Conca se convirtiera en el futbolista que marcara la estrategia ofensiva del equipo. Desde que debutó, a los 19 años, los entrenadores del equipo millonario le veían condiciones, habilidad y técnica; pero nunca pudo destacar en el equipo argentino, por lo que tuvieron que prestarlo a cuatro equipos, en mismo número de años, para complementar su desarrollo y saber si, algún día, podría regresar para defender la playera de River. Nunca sucedió.

Pasó el tiempo, y al finalizar la temporada 2011-2012, cuando era el futbolista con el tercer mejor salario del mundo, con 12.5 millones de euros y sólo por detrás de Messi y Cristiano, Darío Leonardo generaba un debate en Argentina: ¿Estaba listo para un llamado a la Selección tras convertirse en el mejor futbolista de la Superliga China?

El dilema para el mejor refuerzo del torneo asiático no radicaba en las distinciones, sino en la validez de brillar en una Liga millonaria (nadie ha gastado más en los últimos cinco años en fichajes que el futbol chino), pero que, según la Federación Internacional de Historia y Estadística del Futbol (IFFHS, por su sigla en inglés), no es la mejor de su confederación.

China, con 639 millones de euros, y Qatar, con 183 millones, tienen las ligas que más dinero han invertido en transferencias de jugadores de la confederación de futbol asiática; sin embargo, los torneos de Corea del Sur, Arabia Saudita y Japón tienen mejores evaluaciones, de acuerdo con la IFFHS, en competencias deportivas.

Hay mucho dinero pero no mucha organización, lo cual sale a relucir en el terreno de juego , expresó a la BBC Chris Killen, exdelantero neozelandés que jugó para el FC Shenzhen.

El jugador fue parte de la segunda generación de futbolistas extranjeros que llegaron en gran cantidad al futbol chino, en el 2010, donde todavía no figuraban los nombres de Didier Drogba, Nicolás Anelka, Alberto Gilardino o Fabio Cannavaro.

En China, ocho de los 10 fichajes más costosos de la historia de la Liga a excepción de las incorporaciones del mercado invernal de esta temporada han ganado títulos, premios individuales, goles y asistencias que ayudaron al rendimiento de sus clubes.

Tal es el caso de Darío Conca, que tiene cuatro campeones; mismo número de premios individuales; 54 goles, y 37 asistencias en 99 partidos, tan sólo en su estancia con Guangzhou Evergrande.

Según Chris Killen, los fichajes de figuras del balompié ayudaron a elevar el perfil del torneo asiático, a generar interés en China y expectación en el mundo; no obstante, la mayoría de los jugadores de gran cartel apenas si jugaron un torneo completo y su rendimiento no fue el esperado, debido a que se incumplió en el pago de salarios.

Además, la mayoría de los jugadores locales nunca aprendió los fundamentos del futbol. Existen jóvenes con talento, que pueden ir más allá de cuatro o cinco jugadores por plantel, pero el resto no sabe cómo marcar , añadió Killen.

Con seis meses en China, Demba Ba suma 12 goles en 16 partidos. Ya fue campeón de goleo e incluido en el equipo ideal de la competencia. El senegalés que jugara para Chelsea y no pudiera conservar la titularidad es el mejor atacante del millonario torneo chino, al que todavía le falta calidad y mejor competencia.

En el caso de Qatar, los dos fichajes más altos en la historia de la Liga, Christian Benítez por 11.1 millones de euros y Maxime Lestienne por 10 millones de euros, no registran participación con sus respectivos clubes. La imprevista muerte del atacante ecuatoriano le impidió debutar con El-Jaish; mientras que para el mediocampista holandés es una apuesta a futuro de Al-Arabi, que lo compró cuando tenía 21 años y lo prestó a dos equipos de Bélgica, por lo que ésta será su primera temporada en el club catarí.

Y es que ésa ha sido una modalidad de los clubes de Qatar para aprovechar la inversión en fichajes que no han rendido lo esperado. De las 10 transferencias más altas del torneo, apenas Nilmar y Diego Tardelli lograron ganar un título, mientras que cuatro jugadores tuvieron que salir prestados ante el bajo rendimiento que presentaron en la competencia asiática.