MOSCÚ. Denis Cheryshev sabe muy bien lo que siente abandonar un partido iniciado, intentar caminar, sentir el dolor al intentar correr y, finalmente, salir apoyado del hombro del médico, en el peor de los casos en una camilla. Lo sabe perfectamente porque en la última temporada pasó 232 días lesionado, lo que le impidió jugar en 18 partidos con su club, Villarreal, y eso ponía en duda la posibilidad de jugar el mundial con su selección.

La lesión de Alan Dzagoev fue el motivo para que Denis tuviera su primera experiencia como héroe de Rusia, el país donde nació pero que desde que tiene siete años de edad dejó para vivir en España.

Los dos goles que anotó entrando de cambio por su compañero, significaron los primeros del delantero con el equipo nacional, y también valieron para el triunfo 5-0 sobre Arabia Saudita en la inauguración del Mundial de futbol 2018.

“No lo esperábamos, quizá yo era el que menos esperaba empezar así”, dijo Denis al finalizar el partido.

No sólo se refería al resultado del partido, empezar ganando por cinco goles en la inauguración y que se olvidara la desconfianza que recaía sobre la Selección rusa, que acumulaba siete partidos sin ganar antes del mundial, y cuatro de ellos fueron derrotas.

La vida de Denis no ha sido sencilla. Dejó Nizhny Novgorod hace 20 años, cuando su padre, Dmitri Cheryshev aceptó una oferta del Sporting de Lisboa en España. Eran tiempos de la reconstrucción rusa, la situación económica no era la mejor y su familia decidió partir.

El estadio Luzhniki fue un parámetro para determinar la gravedad de la lesión de Dzagoev. Cuando el delantero CSKA de Moscú salió de cambio por la lesión, fueron más fuertes los gritos y aplausos de los aficionados rusos, que el recibimiento para Denis, un futbolista que se cargaba con la etiqueta de promesa, que no había vestido la playera roja en más de dos años y que en los últimos cuatro partidos de preparación antes del mundial apenas jugó 33 minutos. Su nivel era una incógnita.

No fueron pocas la veces que se le cuestionó a Denis sus actuaciones en clubes y selección. Reclutado por la academia de Real Madrid, nunca tuvo grandes oportunidades. Rafael Benítez lo puso a jugar, a pesar de que le faltaba por cumplir un juego de suspensión de la temporada anterior. Real Madrid fue descalificado del torneo por alineación indebida.

En el estadio Luzhniki debutó su padre con el representativo de la Comunidad de Estados Independientes en la transición entre la URSS y Rusia, en 1992. Dmitri nunca pudo ir a un Mundial con su Selección, pero ahora su hijo ya tiene un legado en la historia del futbol ruso.

Denis recordó que le cayó por sorpresa ingresar a la cancha, no concebía que la maldición de las lesiones que le han perseguido.

“Siempre hay muchos nervios cuando juegas y sobre todo jugando en casa. Estamos contentos”, dijo Denis.

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