Barcelona. El Chelsea se clasificó para la final de la Liga de Campeones al empatar 2-2 con el Barcelona en el partido de vuelta de las semifinales disputado en el estadio Camp Nou de la ciudad condal.

El barcelonista Sergio Busquets abrió el marcador tras un envío al centro del área de Isaac Cuenca (35), antes de que Andrés Iniesta hiciera el segundo al controlar el balón tras un pase en el área del argentino Leo Messi (43), pero en el final del primer tiempo el brasileño Ramires marcó el gol del Chelsea tras una larga carrera y en el 90, Fernando Torres hizo el 2-2, también a contragolpe.

Aunque finalmente no se clasificó, el Barcelona fue el completo dominador del encuentro ante un Chelsea que desde el primer minuto se fue atrás buscando un contraataque que sorprendiera a la zaga azulgrana.

Los Blues intentaron desde el inicio contener al Barsa en el centro del campo, pero el empuje local fue poco a poco obligándolos a defenderse prácticamente en su área, donde los azulgrana tenían muchas dificultades para superar la doble línea montada por el técnico Roberto di Mateo.

Leo Messi, al que todos miraban este martes para dar la vuelta a la eliminatoria, tras el 1-0 en contra de la ida, se mostró muy activo, liberado por la acción del chileno Alexis, que permitía fijar algo más a los defensas.

Messi avisó en el minuto 3 con un tiro que se fue al lateral izquierdo de la portería defendida por Petr Cech; en el 19, el argentino volvió a entrar en el área, pasó a Fábregas, que le devolvió la pelota y solo ante la portería su disparo lo sacó con el pie el portero del Chelsea.

El acoso azulgrana tuvo su recompensa en el minuto 35, cuando Daniel Alves, que había entrado en sustitución de Gerard Piqué, pasó el balón a la izquierda a Isaac Cuenca, que centró al área donde apareció Sergio Busquets para abrir el marcador.

Con el 1-0, John Terry propinó un rodillazo al chileno Alexis Sánchez que le valió la expulsión por agresión (37), dejando a los visitantes con 10 hombres, lo que favoreció los ataques del Barsa, que pronto hizo el segundo cuando, de nuevo Messi se fue a velocidad y pasó con la izquierda a Iniesta que soltó un tiro ante el que nada pudo hacer el arquero checo (43), para lograr el 2-0.

Con ventaja en el marcador y en el campo, todo hacía pensar que el Barcelona se iría al descanso clasificado para la final de la Champions, pero entonces, el brasileño Ramires se fue a velocidad y ante la salida de Víctor Valdés, soltó una vaselina que se coló por encima del meta azulgrana (45+1).

El gol y la inferioridad numérica afianzó al Chelsea en su conservadora táctica y, a la vuelta del descanso, prácticamente todo el equipo inglés se quedó atrás, abandonando cualquier intento de construir un ataque.

Las pelotas largas buscando al marfileño Didier Drogba y las jugadas a balón parado fueron las principales armas del Chelsea en la segunda parte.

Cesc Fábregas fue derribado en el área por el delantero marfileño, para que el árbitro sancionara la acción con penal. Messi se encargó de ejecutar la pena máxima, pero estrelló el balón en el larguero (49).

El fallo en el penal pareció pesar como una loza sobre Messi, que bajó su rendimiento, pero aún así envió un disparo al palo en el 82.

Al final del encuentro llegó un contraataque en el que el español Fernando Torres se fue solo hacia la portería azulgrana superando a Víctor Valdés para anotar el definitivo 2-2, un resultado injusto de acuerdo a los visto en la cancha pero que pone al Chelsea en la final de la Champions.

EISS