El diestro francés Sebastián Castella resultó triunfador en la octava corrida de la Temporada Grande, refrendando su sitio como triunfador de la Plaza México en la campaña pasada, tras realizar dos faenas de entrega, técnica y valor para cortar una merecida oreja al segundo toro de lidia ordinaria.

Los toros de Xajay, de variada presencia y comportamiento, salieron enrazados, complicados y no se prestaron para el lucimiento de los alternantes, por lo que el torero de Azcapotzalco, Eulalio López El Zotoluco y el menor de la dinastía, Diego Silveti, vieron frustrados sus deseos de triunfo y sólo pudieron dejar muestra de su pundonor y entrega.

El matador galo recibió al tercero de la tarde con lances a la verónica que remató con una media, pero fue mejor aun el ceñido quite por chicuelinas sin quitar las zapatillas de la arena y con todas las ventajas a su enemigo, gesta que le fue muy aplaudida por los aproximadamente 15,000 asistentes.

En la faena de muleta inició con estatuarios que intercaló con pases por bajo y de trinchera. Siguió por el lado derecho con cambiados por la espalda y la dosantina para cambiarse la muleta a la mano izquierda y pegar una tanda de naturales que le jalearon con gusto y mató de un estoconazo que hizo rodar sin puntilla al burel para que le fuera otorgado el apéndice y la gente pidiera un segundo que no se concedió.

En su segundo, complicado y que adquirió sentido, se jugó sin miramientos la vida para conseguir algunos pases aislados entre fuertes ráfagas de viento, pero mató de pinchazo, entera y un golpe de descabello para escuchar un aviso y palmas.

Diego Silveti tuvo una sobresaliente actuación y en su primero tuvo fuerte petición luego de matar con una gran estocada. Saludó en el tercio y en su segundo le ovacionaron tras una labor voluntariosa.

Eulalio López El Zotoluco realizó una faena para entendidos en su primero, pero no estuvo certero con el acero y le aplaudieron tras un aviso y en su segundo, el viento y las pocas condiciones de su enemigo le obligaron abreviar.

El rejoneador Jorge Hernández Gárate tuvo una excelente actuación en la que mostró gran dominio de los terrenos. Mal con el rejón mortal y se retiró en silencio tras un aviso y en banderillas sobresalieron Diego Martínez y Christian Sánchez, quienes saludaron en el tercio.