La espera ha terminado: Capitanes de la Ciudad de México anunció su participación en la temporada 2021-22 de la NBA G-League, completando su primer paso en la búsqueda de convertirse en una franquicia de la NBA. En su primer torneo en esta liga de desarrollo, el equipo jugará todos sus partidos en Estados Unidos. Aunque estarán lejos de la afición, existe un ambicioso proyecto para que la marca se eleve del nivel regional al plano nacional e internacional.

“Salvaguardar la salud de jugadores, aficionados y de todos los que forman parte de la NBA G-League es primordial para nosotros. Aunado a eso, las restricciones existentes de viajes internacionales por covid han hecho que esta sea la decisión más prudente para nosotros”, expresó la franquicia en un comunicado.

Capitanes, que hasta la temporada 2019-20 participaba en la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP), será la segunda franquicia de fuera de Estados Unidos, además de los Raptors 905 de Ontario (Canadá), en anexarse a la G-League, cuyo calendario se anuncia este martes.

Es por eso que trabajará para que su marca pase de lo local a lo internacional, a través de la apertura de academias, campamentos y partidos de exhibición a lo largo de la república y buscando atraer a los patrocinadores latinoamericanos, región que tendrá una importante participación en el roster deportivo.

“Como parte de la nueva identidad que estamos trabajando de Capitanes para la G-League, uno de nuestros compromisos es que de los 12 jugadores que tengamos siempre siete tienen que ser latinos, es decir, más del 50% de la plantilla. Es nuestra esencia (...) es una de las cosas que no se van a cambiar a lo largo de las cinco temporadas. Por supuesto apuntalaremos en ciertas posiciones con jugadores norteamericanos y de otras regiones y países”, dijo en entrevista con El Economista, Rodrigo Serratos, recientemente nombrado Team President de Capitanes.

De acuerdo a las políticas de contrataciones de la G-League, los equipos no pueden realizar acercamientos a los jugadores antes del periodo establecido. Serratos espera que a partir del 20 de octubre se puedan empezar a conocer los nombres de los integrantes de la franquicia. Sin embargo, antes de que finalice septiembre, el objetivo es conformar a la totalidad de la planta de negocios y del cuerpo técnico.

Dentro de los objetivos a corto plazo del directivo está el sentar las bases de “los nuevos” Capitanes, además, armar un buen equipo de trabajo en el área deportiva y de negocio "para estar a la altura de este reto” y la construcción de un equipo competitivo “para representar dignamente a México y Latinoamérica”.

En el mediano plazo, Serratos quiere ofrecer a los fans un espectáculo de primer nivel y en cinco años, a través de pasos paulatinos pero significativos, el ambicioso proyecto es convertirse en una franquicia de la NBA.

“Creo que lo que debemos tener para convertirnos en un equipo de NBA es ser competitivos y estar a la altura del reto deportivo; tener un equipo directivo fuerte que pueda manejar las situaciones acorde a los más altos niveles de profesionalismo y de detalle como lo exige la NBA; y que el espectáculo sea tan bueno para que los fans estén con nosotros cada vez que juguemos de locales”.

El anuncio de la incorporación de Capitanes a la G-League lo dio el Comisionado de la NBA, Adam Silver, en diciembre de 2019, en el marco de los Mexico City Games. Desde entonces, la franquicia capitalina pidió licencia a la LNBP para ausentarse por una temporada del circuito nacional para ocuparse de la gestión de su incorporación a la liga norteamericana, donde su participación se vio aplazada hasta este fin de año.

¿Cómo se mantiene una estructura financiera estable tras casi dos años de pausa entre competencias?

“Por suerte, en Capitanes siempre se han llevado las finanzas de una manera bastante responsable y estructurada. Tuve la suerte de encontrarme con unas finanzas saneadas, con una bolsa buena y gracias a ello se ha podido sortear la pandemia de una forma bastante buena”, señala Serratos.

Entre los ingresos que permanecieron vigentes para la franquicia en dicho periodo está la fracción del merchandising y lo percibido por la academia, que regresó a operar durante seis meses con todas las medidas de protección sanitaria pertinentes.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx