El atleta etíope Kenenisa Bekele, de 37 años, ganó el maratón de Berlín quedándose a dos segundos del récord del mundo.

El ex rey de la pista, todavía poseedor de los récords del mundo de los 5.000 y 10.000 m, terminó con un tiempo de 2 horas 1 minuto y 41 segundos, a dos segundos del récord conseguido en 2018, también en la capital alemana, por el keniano Eliud Kipchoge (2:01.39), ausente este año.

El etíope se convierte en el segundo hombre en bajar de la barrera de las 2 horas y 2 minutos.

En la categoría femenina se impuso su compatriota Ashete Bekere con un tiempo de 2h 20 minutos y 14 segundos, tras el abandono de la gran favorita, la keniana Gladys Chirono.

Al frente junto a dos de sus compatriotas en los primeros 30 kilómetros, Bekele quedó un poco rezagado en el kilómetro 31, pero se recuperó al final de la carrera y superó a Birhanu Legese (2:02.48) y Sisay Lemma (2:03.36).

“Estoy muy contento de haber conseguido mi mejor actuación personal, y este resultado me da ánimos para el futuro. Pero no estoy contento de quedarme a dos segundos del récord del mundo”, declaró Bekele minutos después de cruzar la meta.

A diez kilómetros para terminar, Bekele estaba a casi un minuto del récord del mundo, pero su punta de velocidad, que le convirtió en uno de los fondistas más grandes de todos los tiempos en pista (tres títulos olímpicos y 16 campeonatos del mundo en pista o cross), le permitió terminar con la fuerza suficiente para acariciar el récord de Kipchoge.

“Bajé un poco el ritmo”

Hasta el momento, el etíope no había rendido en el maratón como en el resto de distancias inferiores, pero este resultado le abre unas perspectivas inesperadas.

La razón de su bajón en el kilómetro 31 fue un pequeño dolor en un tendón. “Bajé un poco el ritmo para relajarme y luego empujé de nuevo”, afirmó, asegurando que su preparación no había sido “al 100%” a causa de una lesión.

Pese a un tiempo húmedo, un poco de viento y condiciones menos buenas que el año pasado, Berlín confirmó que es el maratón más rápido del mundo. Los últimos siete récords del mundo (desde 2003) han sido batidos en el recorrido completamente llano de la capital germana.