Barcelona falló en la renovación de su generación más brillante de la historia y que le dio 16 títulos en las últimas seis temporadas.

El éxodo de sus figuras –Carles Puyol y Víctor Valdés -, la falta de consolidación de su talento juvenil, el pobre rendimiento de los fichajes y sus desencuentros con Messi, además de la inestabilidad en el banquillo tras la partida de Guardiola, son síntomas de la falta de certeza sobre un proyecto deportivo a futuro en el equipo catalán.

Al final de la temporada actual el capitán Puyol se retirará por las lesiones y Valdés buscará nuevos rumbos. José Manuel Pinto y Martín Montoya terminan contrato al final del curso 2013-2014. Mientras, Pedro y Dani Alves tienen ofertas de otros clubes y los canteranos Tello, Sergi Roberto, Dos Santos y Cuenca podrían vivir sus últimos minutos en Barcelona, ante la poca participación que, en promedio, alcanzan, con 39 partidos jugados. Barcelona podría modificar hasta 48% (12 jugadores) su plantilla para el próximo torneo.

La única certeza es que la nueva estrategia deportiva debe ser del agrado de Lionel Messi. El jugador ha mostrado su deseo de jugar junto a Sergio Agüero. Pronto firmará un nuevo contrato con una mejora salarial que llegará a 25 millones de euros anuales, según medios españoles; además, a él se le imputan las salidas de Zlatan Ibrahimovic, Samuel Eto´o y David Villa, sus compañeros en el ataque.

Ante la renovación del plantel la cantera ya no es solución. En las últimas seis temporadas Barcelona realizó 15 operaciones de salida de sus jóvenes formados en La Masía: Bojan Krkic y Andreu Fontás en más de una ocasión partieron en estatus de préstamo; ninguno ha podido hacerse de un puesto titular al regresar. Thiago Alcántara y Jeffren Suárez han sido las únicas ventas; Víctor Sánchez y Jorquera quedaron libres.

Los números indican que los 13 jugadores que salieron del equipo español apenas pudieron jugar, en promedio, 39 partidos cuando estuvieron en Barcelona. Sólo Thiago Alcántara y Bojan llegaron a los 100 partidos o más.

Otro factor que alimenta las dudas a futuro es la elección de refuerzos. Alexis Sánchez vive su mejor temporada, con 16 goles y seis asistencias, pero ya juega su tercera temporada en el equipo. Su tiempo de adaptación ha sido muy prolongado.

El suceso se replica en el brasileño Neymar, quien acumula 20 juegos, con siete goles y ocho asistencias, pero dista de aquel desenfado que demuestra en la selección de Brasil. Barcelona vive momentos de incertidumbre y el futuro no es prometedor.