El Barcelona, ya clasificado para octavos como líder del grupo G, empató en casa 0-0 ante un Benfica que no pudo clasificarse para la siguiente ronda, en la sexta y última jornada de su llave de la Liga de Campeones, donde Lionel Messi se retiró lesionado.

El argentino comenzó como suplente, pero jugó la última hora de partido, sin poder marcar, con lo que sigue de momento con 84 goles a favor este año 2012, a uno de los récord de 85 que ostenta desde 1972 el alemán Gerd Müller. Se hizo daño en la rodilla izquierda, en el minuto 85, y fue sacado en camilla.

El Barsa, con un equipo plagado de habituales suplentes, jugó excesivamente relajado, en el día en el que Tito Vilanova dio descanso a varios titulares (Andrés Iniesta, Xavi Hernández, Víctor Valdés, Javier Mascherano, Pedro Rodríguez, Jordi Alba, Cesc Fábregas).

Desde hace dos semanas, con su victoria en Moscú en la quinta jornada, el Barcelona tenía seguro su pasaje para los octavos de final como líder de grupo. Con este último triunfo terminó con 15 puntos, con cinco victorias y una derrota (la sufrida en Glasgow por 2-1) como balance.

El segundo clasificado a octavos fue el Celtic escocés, con 10 puntos tras ganar 2-1 al Spartak Moscú, mientras que el tercer lugar fue para el Benfica (8), que tendrá que consolarse con reengancharse en febrero a los dieciseisavos de final de la Europa League, la segunda competición continental.

El Spartak de Moscú, que tenía ya seguro antes de esta jornada que iba a finalizar último, está definitivamente eliminado de los torneos europeos.

El Barsa comenzó muy relajado y su rival, consciente de que se jugaba la continuidad en el torneo y a pesar de bajas importantes como las de los argentinos Pablo Aimar o Eduardo Salvio, empezó llegando con más fluidez.

El brasileño Rodrigo pudo haber dejado solo a su compañero Manuel Agudo en el 11, pero pecó de individualismo, mientras que el brasileño Lima estuvo a punto de marcar en el 20, en su remate a centro del propio Agudo.

Cristian Tello, en el 23, dispuso de la primera clara del Barsa, pero su disparo se fue alto, y apenas dos minutos más tarde David Villa pudo haber anotado, pero el balón fue salvado bajo palos por el defensa argentino Ezequiel Garay, ex del Real Madrid.

En la segunda mitad, el Barsa intentó desquitarse de la mala imagen mostrada y comenzó con más orden atrás y dos oportunidad, por medio de Villa (52, 54).

El Camp Nou recibió con una grandísima ovación a su ídolo Messi, que entró en juego en el 58, en lugar del brasileño Rafinha.

La primera ocasión de Messi llegó en el 79, en el disparo de una falta, pero el portero brasileño Artur Moraes detuvo.

En el 85 se fue por velocidad, pero terminó chocando con el portero cuando intentaba superarlo. Se llevó las manos a cara, con un fuerte dolor, y se retiró lesionado, evacuado en camilla, lo que dejó enmudecida a la grada, más preocupada por el estado de su estrella que por el resultado de un partido sin nada en juego para el equipo catalán.

EISS