El ciclista luxemburgués Andy Schleck no pudo terminar la carrera belga Binche-Tournai-Binche, pues se resintió de la fractura de sacro que sufrió en el pasado Tour de Dauphine.

Luego que la víspera el pedalista aseguró que se sentía restablecido para volver a las competencias, este día no pudo concluir el recorrido de la cita belga, la cual abandonó tras 130 kilómetros, poco antes de entrar a la recta final.

"Fue difícil, pero estoy muy feliz de estar de vuelta en el pelotón", dijo el integrante del equipo RadioShack-Nissan, quien regresaba tras casi cuatro meses de recuperación, que al final no fue como esperaba.

A pesar de no haber cumplido con sus propias expectativas, el menor de los Schleck se dijo complacido de haberlo intentado y poder volver a sentir lo que significa competir, lo cual tendrá que esperar un tiempo más.

"Fue una sensación muy agradable ponerme el dorsal esta mañana. No era la carrera ideal para mí regreso en el pelotón, llana y rápida, lluvia, viento, casi una clásica Flandes, pero yo no me arrepiento. Fue una sensación agradable ver a la gente esperando y animándome", indicó.

Al respecto, el director deportivo del equipo, Dirk De Mol, afirmó que "vi muy motivado a Andy, lo que me hace feliz. Disfrutó de su regreso, pero era lógico que no terminara la carrera".

A pesar de lo sucedido, Andy Schleck espera estar listo muy pronto por lo que comentó: "Estas últimas semanas he entrenado mucho en Luxemburgo y estaba listo para comenzar de nuevo. Aquí en Binche me las arreglé para permanecer en el pelotón y me bajé antes de las vueltas finales, ya que era suficiente para mí. Confío en comenzar la próxima semana en China. El tiempo allí de todos modos será mejor y los caminos también. Estoy deseándolo".

EISS