Por primera vez cuatro golfistas mexicanos, Abraham Ancer, Carlos Ortiz, Álvaro Ortiz y Mario Carmona, forman parte de la edición del US Open del PGA Tour. En Torrey Pines en San Diego, California, Ancer, 21 del mundo, y Ortiz, el 53, tienen como fortaleza su mentalidad, juego y experiencia.

Además de los mexicanos, otros seis latinoamericanos son parte del evento, conformando el mayor contingente latino en la historia el US Open de golf: el argentino Fabián Gómez, el chileno Joaquín Niemann, el colombiano Sebastián Muñoz, el costarricense Luis Gagne, el peruano Luis Fernando Barco y el venezolano Jhonattan Vegas.

En muchos listados en Estados Unidos ponen a Ancer y Carlos Ortiz como los sleepers, los jugadores que podrían sorprender para ganar esta edición del US Open”, dijo a El Economista, Marco Farías, voz oficial en español del PGA Tour Latinoamérica.

El especialista señaló que el golf es un deporte de momentos y Ancer está viviendo el suyo: ha terminado Top 20 en los últimos cinco torneos que jugó en Estados Unidos y fue octavo en el PGA Championship, el último major que se disputó. Además, el jugador de 30 años se siente cómodo en campos complicados, una característica de la cancha de Torrey Pines, al ser una de las más largas y estar pegada al Océano Pacífico, donde el viento es factor en contra.

Por otra parte, Carlos Ortiz, quien se alzó en 2020 como ganador del Abierto de Houston, clasificó de manera directa al encontrarse dentro de los mejores 60. Farías destacó que para enfrentar el US Open, las mayores fortalezas del oriundo de Guadalajara son su potencia, mentalidad y experiencia.

“Carlos se siente cómodo en este campo; tiene potencia. Es un campo muy largo, entonces hay que pegarle largo pero también derecho. Carlos sabe cómo jugarlo, históricamente ha jugado bien en Torrey Pines y aparte ganar en Houston en noviembre le permitió ganar experiencia en torneos Majors”.

Farías agregó: “Carlos ya jugó el Masters por primera vez este año. A los 30 años, a pesar de que para otros deportes puede parecer veterano, en el golf es prácticamente donde va iniciando su carrera porque ya llega maduro, sabe cómo jugar los torneos, sabe cómo aguantar la presión y llega en un buen momento”.

Junto con Álvaro, los Ortiz son la primera pareja de hermanos latinoamericanos que participan juntos en una misma edición del Abierto de los Estados Unidos.

Álvaro y Mario Carmona, ambos de 25 años, llegan al US Open con objetivos diferentes, pues es el primer US Open para Álvaro y su segundo major. Para el juarense Carmona es su primer major después de superar dos torneos de clasificación.

“El objetivo principal sería superar el corte, es decir, jugar el fin de semana. Eso sería un gran premio, porque si revisamos su experiencia, el único tour internacional que ha jugado es el PGA Tour Latinoamérica en 2019”, comentó sobre Carmona.

“(Álvaro) creo que no va sólo por la experiencia, sino que debe buscar el corte y, por qué no, quedar entre los 25 o 30 mejores, sobre todo porque llega en gran momento. Hace poquito ganó el Abierto Mexicano de Golf, viene con ritmo de competencia, la semana pasada jugó en Weston, Florida, y juega en el PGA Tour Latinoamérica”.

Farías explicó que México, colocando a cuatro golfistas en Juegos Olímpicos, con sus exponentes entre los mejores 25 del mundo y al recibir giras internacionales como el PGA Tour, el Korn Ferry Tour, el PGA Tour Latinoamérica y el LPGA Tour, “se convirtió en la potencia del golf latinoamericano”.

“Ahora nuestro máximo exponente es Abraham Ancer. Si hablas de golf mexicano en Estados Unidos, de inmediato lo relacionan con el nombre de Abraham, sobre todo por la actuación que tuvo en la Presidents Cup en 2019, donde compitió contra Tiger Woods y fue el jugador más valioso del equipo internacional”.

Por el liderato en el ranking

Mickelson por el récord en casa; Rahm es favorito

El español Jon Rahm, quien tiene pendiente coronarse en un Grand Slam, llegó a la edición 121 del US Open como el máximo favorito para llevarse el título, según las casas de apuestas. El número tres del mundo estaba desplegando su mejor juego en el torneo Memorial, hasta antes de abandonarlo por dar positivo a covid-19.

En el campo de Torrey Pines, Rahm obtuvo su primera victoria como profesional en 2017. Desde entonces, y hasta antes de iniciado el torneo, en este escenario Jon está cinco golpes mejor que cualquier otro jugador. El golfista también ocupa el tercer lugar en promedio de golpes en los torneos major durante las últimas cuatro temporadas.

“Cuando no golpeas una pelota durante una semana, es difícil atacar un Grand Slam. Pero sigo confiado en mi capacidad para volver a estar en forma rápidamente”, aseguró el ex número uno mundial.

El español (10-1 en las apuestas norteamericanas hasta antes de inicio), es seguido por el número uno del mundo, Dustin Johnson (16-1), Bryson DeChambeau y Brooks Koepka (ambos con 18-1). DeChambeau, número cinco en el ranking del PGA Tour, es el campeón defensor del certamen. Por otra parte, el torneo resentirá la ausencia de Tiger Woods, quien sufrió un accidente en auto a principios de año.

Además del título, en Torrey Pines también puede estar en juego la lucha por el liderato del ranking mundial. Johnson, campeón del Masters de Augusta de 2020, podría verse superado si el número dos, Justin Thomas, o Rahm alzan el trofeo.

Mención aparte requiere Phil Mickelson, originario de San Diego y reciente ganador del PGA Championship, quien con 51 años recién cumplidos busca conquistar el único major que le falta para meterse en el selecto grupo de golfistas que han conquistado todos los Grand Slam, que incluye a Tiger Woods, Jack Nicklaus, Ben Hogan, Gary Player y Gene Sarazen. Sin embargo, durante la primera jornada vio esfumarse gran parte de sus opciones, tropezando con tres bogeys en los primeros seis hoyos.

He luchado mucho, he hecho muchos putts cortos para mantenerme dentro pero luego he acabado haciendo bogeys en el seis y el siete. Estoy un poco decepcionado por eso”, expresó.

El US Open es el torneo que más premio económico reparte de entre los majors. En 2021 el monto será el mismo que en la edición del año anterior, un total de 12.5 millones de dólares, de los cuales 2.25 serán destinados al campeón.

“En el torneo regular que año tras año se juega en Torrey Pines, el Farmers Insurance Open, es donde más putts cortos se fallan. Algo que seguramente vayamos a ver esta semana. Es un campo muy exigente, con el rough alto, fairways angostos y greens duros, lo que anticipa un US Open en el que se puede llegar a ganar alrededor del par de la cancha. Y no descontemos las condiciones climáticas con la influencia del viento, que este año seguramente no será la excepción. Un campo siempre muy complicado”, dijo el experto de ESPN, Matías Anselmo.

A la mitad de la jornada inaugural, el liderazgo lo ocupó Russell Henley, 63 del ranking mundial, que firmó una primera tarjeta de 67 golpes, cuatro bajo par.

“En el último año he jugado el golf más consistente de mi carrera. Siento que tengo un juego más completo, pero nunca he terminado entre los 10 primeros en un major. Quiero jugar mejor en estos torneos. Me siento bien”, afirmó Henley.

Los últimos seis años, el US Open ha sido conquistado solo por golfistas estadounidenses.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx