“Nos quedamos con el América de los años 70, 80 y mediados de los 80, donde había un equipo que compraba, que tenía poderío. Hoy ya no, hoy, seamos honestos, también están Monterrey, Tigres y Cruz Azul”, indicó Miguel Herrera durante una conferencia de prensa el torneo pasado, cuando la competencia para llegar al liderato del torneo era complicada.

Lo que describe el entrenador del América se modificó en los últimos 10 años, cuando Monterrey y Tigres obtuvieron seis títulos de campeón entre ambos, en gran medida por las inversiones en fichajes que han realizado desde entonces.

La nueva realidad de los clubes de alto poder económico modificó las relaciones y las brechas entre los equipos.

El enfrentamiento entre América y Tigres no sólo reúne a dos de los tres planteles más valiosos del torneo mexicano, son dos equipos que, en términos financieros, tienen mínimas diferencias, en cuanto al gasto en fichajes, el número de extranjeros y seleccionados nacionales, por el valor medio de sus jugadores y la experiencia de sus entrenadores.

Es, en resumidas cuentas, el partido con menor brecha financiera en el futbol mexicano este torneo.

“Más que inversiones hay que ver en dónde estamos fallando, en qué punto fallamos en esta temporada y ver qué es lo que necesita el equipo; nuestro trabajo a partir de hoy es ver cómo vamos a reestructurar al equipo”, informó Miguel Ángel Garza, cuando en mayo del 2018 asumió la presidencia deportiva de Tigres en sustitución de Alejandro Rodríguez.

En los últimos siete años, Tigres sufrió una transformación que lo ha tenido en cuatro años consecutivos como el equipo más valioso del futbol mexicano. En torneos más recientes, Monterrey, pero también América y Cruz Azul han revalorado sus planteles con la compra de fichajes.

América tiene un valor de 82 millones de dólares, mientras que Tigres llega a los 80 millones de dólares, no hay diferencia más estrecha entre la cotización de dos clubes en el futbol mexicano y que se ubican en la parte alta del valor del torneo.

Ambos recurrieron a la inversión en la compra de jugadores extranjeros, ya que superan el límite que permite la inscripción de nueve jugadores no nacidos en México por partido. América tiene 11 y Tigres, a 10 jugadores.

Eso quiere decir que, en cada partido, América y Tigres dejan sin participación a activos financieros que representaron un monto de inversión. Jeremy Ménez (fichaje de 1 millón de dólares) y Andrés Ibargüen (4.4 millones de dólares) han sido los jugadores que más partidos se han perdido con América, en parte por las lesiones que han sufrido.

En el caso de Tigres, Lucas Zelarayán, un fichaje de 6 millones de dólares, apenas ha jugado siete minutos con el equipo, por motivos de lesiones.

El valor de los jugadores extranjeros y los fichajes de ambos equipos elevaban la cotización promedio de los jugadores de cada equipo, que se ubica en un rango de 2.84 a 2.88 millones de dólares, una diferencia mínima en el valor nominal de cada elemento.

La jerarquía de sus jugadores les permite sumar 18 jugadores llamados a selecciones nacionales. Son los dos equipos que más aportan a selecciones como México, Colombia, Argentina y Paraguay.

En las últimas cinco temporadas, América gastó 94.4 millones de dólares en fichajes de jugadores, mientras que Tigres invirtió 93.3 millones de dólares, una diferencia de apenas 1.1 por ciento.

Miguel Herrera sabe que el poder económico que ostentaba América en décadas anteriores se acabó.

Tigres es el mejor ejemplo de cómo construir un plantel gracias al poder económico de Sinergia Deportiva, la división de deportes de Cemex.

Este sábado en el estadio Azteca se enfrentan dos planteles poderosos, campeones y cuyos técnicos han logrado títulos. Será el partido más valioso de la jornada.