Sonriente antes y después de presentarse en la final olímpica, Alexa Moreno con traje rojo y su característico cabello negro le dio a México el cuarto lugar en la prueba de salto a caballo, que la catapultó como la mejor gimnasta mexicana en la historia.

Tiene 26 años y una seguridad imbatible y garantizada contra la presión. En Tokio logró el resultado que no imaginó por las lesiones que enfrentó hace meses.

El primer salto fue calificado por los jueces con una puntuación de 14.766, el segundo con un valor un poco menor de 14.66. Con ambas calificaciones, el promedio de Alexa fue de 14.716.

Alexa fue parte de la fuerza de Latinoamérica. La brasileña Rebeca Andrade, subcampeona olímpica all around individual, que se presentaba como la principal rival tras la baja de Simone Biles, ganó el oro con una calificación de 15.083. La plata y el bronce fueron para Mykayla Skinner (14.916) y Seojeong Yeo (14.733), respectivamente.

“Yo hice mi trabajo como lo sé hacer, así que estoy contenta. Me quedé a menos de una décima de la medalla, pero así pasan las cosas (...) Siento que los jueces fueron un poquito injustos en el primer salto. Este año ha sido especialmente difícil, tuve muchas lesiones e incluso necesito hacerme una operación. No estaba segura de poder llegar”, dijo.

Cabe recordar que, para obtener su pase a esta última etapa de la competencia, la nacida en Baja California obtuvo una calificación de 14.633 en el clasificatorio individual subdivisión cinco, ocupando el octavo lugar. Con esto se convirtió en la segunda mexicana en llegar a la final después de que Denisse López lo lograra en Sídney 2000.

Esta es la segunda participación de Alexa Moreno en unos Juegos Olímpicos. Los saltos que presentó en Tokio, de 5.6 y 5.8 grado de dificultad, fueron los mismos que la catapultaron a la medalla en el Mundial de Doha (2018) y al bronce en la Copa del Mundo de Bakú (2019). En Brasil 2016, destacó durante su actuación aunque no alcanzó el medallero.

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