La mirada tímida de Darwin Quintero nada tiene que ver con su alegría, descaro y futbol dentro de la cancha, lugar en el que gracias a las virtudes antes mencionadas se ganó un sitio importante dentro de Santos, club que lo trajo a México y que lo catapultó al América, como flamante refuerzo de cara al Clausura 2015, tras completar 12 torneos con los de Torreón, competencias en las que acumuló 66 anotaciones y 30 asistencias.

Su cuota goleadora, desequilibrio y profesionalismo no pasaron inadvertidos y por eso hoy es jugador del actual campeón del balompié azteca, conjunto que se especula pagó poco más de 10 millones de dólares por hacerse de sus servicios, situación que significa un sueño cumplido para el colombiano de 27 años.

Y es que si bien Darwin apuesta por salir a divertirse en la cancha, lugar en el que se le ha visto un sinfín de ocasiones festejando sus éxitos con pasos de salsa, tomando como compañero al banderín de corner, desde que llegó a la Liga MX en el 2009 tenía claro que en México existe la mejor oportunidad del continente para ganar mucho dinero haciendo lo que más le apasiona.

Hoy por hoy, en América, México es el país que mejor paga, también por el idioma se facilita, por la cultura, por eso es atractivo venir. Uno siempre trabaja para llegar a un buen futbol, a un buen equipo y gracias a Dios se me dio. Me gustó la opción y por eso vine, lo que uno quiere es que se abran las puertas para uno y su familia , dijo Quintero a El Economista tras llegar a Torreón.

A la par de que comenzaba a formar un patrimonio para su esposa e hijo, Carlos dejó claro de inmediato que es un elemento de condiciones distintas, de esos que se atreven a amagar, que cambian de ritmo, siempre con la pelota pegada a sus pies, y que desquician a las defensas rivales, las cuales siempre han batallado para contenerlo.

Con esas características, el menudo futbolista tenía claro que una oferta jugosa de un club grande en México o algún conjunto del extranjero iba a terminar apostando todo por él.

Aún sin tener nada oficial, tras ganar la Copa MX a Puebla hace unas semanas, Darwin Quintero le indicó a su ahora equipo que era buen momento para que intentaran seducirlo a él y a Santos.

Siempre que llega un cambio y es para mejorar, bienvenido sea. América es un equipo que tiene mucha historia, que ha conseguido muchas cosas. Uno no le cierra las puertas a nadie, quiere mejorar , opinó.

Tras la millonaria inversión de América por el volante colombiano, lo único que cambiará con él será el color de su playera y los compañeros con los que pasará horas en las concentraciones escuchando la salsa de Tirso Duarte y los ritmos de la bachata y el reggaeton en su ipad, porque contar con Carlos es tener garantía de desequilibrio, descaro, profesionalismo y alegría sobre la cancha.

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