Es tiempo de volver a casa, algunos como héroes otros como villanos del cuento llamado Sudáfrica 2010.

Aunque fueron eliminados por la Selección de Uruguay en un juego no apto para cardiacos, los jugadores ghaneses prolongaron una gira triunfal por Sudáfrica, al ser recibidos como héroes en Soweto, incluso Asamoah Gyan, quien falló un penal que hubiera significado el triunfo africano, fue el más vitoreado.

Un día después de ser recibidos por el expresidente Nelson Mandela, figura emblemática de la lucha contra el apartheid, los ghaneses acudieron al barrio negro de Soweto, otrora una villa de miseria de Johannesburgo, donde la población los aclamó por haber sido el último equipo africano en caer en el Mundial, y a quienes consideraban el equipo de casa.

Del mismo modo, la Selección Argentina, al mando de Diego Armando Maradona, fue recibida por una multitud entre ovaciones, tras su eliminación por 4-0 ante Alemania.

A diferencia de otras eliminaciones, como la de Corea-Japón 2002 o Alemania 2006, cuando la decepción y el enojo se apoderaron de los fanáticos, en esta ocasión acudieron en masa al aeropuerto a acompañar al técnico y sus seleccionados.

Estamos orgullosos de ustedes , Fuerza Diego, te bancamos (apoyamos) y Diego, no te vayas , rezaban las pancartas mostradas los fans.

Brasil en cambio no corrió con la misma suerte. Los jugadores de Dunga tuvieron otro tipo de recibimiento tras 10 horas de vuelo. Con insultos, empujones, llantos y recriminaciones fueron recibidos los integrantes de la canarinha tras caer ante Holanda por 2-1.

El principal blanco de las críticas fue el volante Felipe Melo, autor de un gol en contra que determinó el empate holandés, y luego responsable de una agresión que terminó en su expulsión.

En tanto, los paraguayos podrán estar tranquilos. El presidente Fernando Lugo anunció que condecorará a los jugadores de la albirroja, luego de la notable actuación en esta Copa del Mundo en la que no pudieron acceder a semifinales tras caer con España por 1-0.