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Turno nocturno: ¿cuáles son los efectos de trabajar de noche?
El trabajo nocturno altera el sueño y los ritmos circadianos, lo que puede elevar el riesgo de enfermedades cardiometabólicas, problemas de salud mental y accidentes laborales.

Trabajar en el turno nocturno durante siete horas continuas tiene efectos en la salud.
Trabajar en el turno nocturno aumenta el riesgo de enfermarse física y mentalmente, lo que explica por que esta jornada tiene una duración menor a la diurna o a la mixta, la clave está en el desgaste que implica.
Los efectos de trabajar siete horas continuas se sienten como un “jet lag laboral”, pero constante, de acuerdo con Fructuoso Ayala Guerrero, investigador de la UNAM en su conferencia Trastornos del Sueño, Físicos y Mentales en Trabajadores por Cambio de Turno.
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En México, un millón de personas trabaja de noche, 3.9 millones en jornada mixta y 2.3 millones rolan turnos, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).
Se considera jornada nocturna a aquella que se realiza entre las 20:00 y las 06:00 horas del día siguiente y de acuerdo con la Ley Federal del Trabajo (LFT), la duración máxima es de 42 horas semanales, con un límite de siete horas al día.
“El trabajo en turno de noche aumenta el riesgo de desarrollar diabetes, enfermedades cardíacas y obesidad. Altera los ritmos circadianos del cuerpo, el reloj interno de 24 horas que controla cuándo se duerme y se despierta”, advierte el artículo Reducir los riesgos para la salud de los turnos de noche, publicado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos.
Este horario nocturno altera la calidad y profundidad del sueño, el estado de ánimo, la capacidad de atención, la coordinación motora y la resistencia física, de acuerdo con Ayala Guerrero. Además, mantener el cerebro activo durante la noche pasa factura a la salud mental y física de los trabajadores.
El efecto más evidente es la alteración del sueño, debido a que se hace un esfuerzo por mantenerse despierto.
“(La falta de sueño) empieza a provocar problemas cardiometabólicos en el organismo: afectaciones al corazón, problemas en las venas y arterias, resistencia a la insulina, mayor grado de sobrepeso o de obesidad”, explica Leonardo Rodríguez, médico ocupacional y fundador de Medicbi.
Además, durante el turno nocturno disminuye el estado de alerta, lo que aumenta la posibilidad de errores y accidentes, recuerda Jorge Gutiérrez Siles, psicoanalista y consultor de Kaysa Salud y Bienestar.
Trabajar de noche disminuye capacidades laborales
El riesgo de accidentes de trabajo aumenta entre la 01:00 y 04:00 horas, pues los reflejos son más lentos, según el especialista de la UNAM.
Asimismo, la insuficiencia de sueño reparador provoca una disminución de las capacidades cognitivas de las personas que se notan en reacciones más lentas como la dificultad para tomar decisiones o una menor atención.
“La salud mental se altera. La persona va a estar irritable, agotada y con ansiedad. Y surgirán conflictos con la familia”, afirma Gutiérrez Siles.
La necesidad de mantenerse despierto en horarios “fisiológicamente anormales” y dormir durante el día es una de las condiciones “más estresantes del trabajo nocturno”, afirma Federico Rosenbaum Carli en su artículo Convenio sobre el trabajo nocturno publicado en la Revista Internacional y Comparada de Relaciones Laborales y Derecho del Empleo de ADAPT University Press y la UNAM.
Entre los riesgos que puede presentar una persona expuesta al trabajo nocturno están:
- Visión borrosa, lesiones oculares y fatiga ocular.
- Resistencia a la insulina.
- Mayor grado de sobrepeso y de obesidad.
- Aumento de cortisol por una mala alimentación y no dormir suficiente.
- Insuficiencia venosa o várices.
- Favorece enfermedades como diabetes e hipertensión.
- Niveles altos de colesterol y triglicéridos.
La jornada nocturna quedó establecida en México desde 1931 y en 1970 se actualizó para definir cuándo empieza y acaba. Además, ha tenido como objetivo preservar la salud de los trabajadores debido a las exigencias y efectos de trabajar de noche.
“La realidad demuestra que existen motivos más que justificados y suficientes para considerar que el trabajo nocturno no debe ser un tema desatendido por los Estados, ni banalizado por la sociedad”, sostiene Rosenbaum Carli en su artículo.
Si bien a nivel mundial existe el Convenio núm. 171 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), relativo al trabajo nocturno, México no se ha sumado a los 17 Estados miembros que lo han ratificado. Esta omisión también se refleja en la discusión sobre la reducción de la jornada laboral a 40 horas, ya que la reforma se centró en el turno diurno, mientras que los trabajadores nocturnos permanecen en un limbo legal.



