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Riesgos psicosociales en el trabajo, amenaza silenciosa para la salud
Los riesgos psicosociales tienen una alta factura: miles de muertes al año por los problemas de salud ocasionados, además de las bajas en productividad.

Los riesgos psicosociales tienen una alta factura: miles de muertes al año por los problemas de salud ocasionados, además de las bajas en productividad.
Los riesgos psicosociales en el trabajo son un enemigo “silencioso” y una amenaza para la salud de las personas trabajadoras. Son responsables de enfermedades físicas y mentales que causan 840,000 muertes anuales, advierte la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
“Son una amenaza importante y creciente para la seguridad y la salud de los trabajadores, la productividad de las organizaciones y los resultados económicos en general”, alerta la OIT en su informe El entorno psicosocial en el trabajo: avances mundiales y vías de acción publicado a propósito del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo que se conmemora cada 28 de abril.
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Las cifras de la OIT indican la urgencia de prevenir y atender los riesgos psicosociales en el trabajo: 840,000 personas en el mundo mueren al año por estos riesgos, 45 millones de años de vida ajustados en función de la discapacidad perdidos al año, y una pérdida anual equivalente a 1.37% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial.
El entorno psicosocial en el trabajo se refiere a elementos e interacciones relacionadas con la forma en que se diseñan puestos, se organizan y gestionan labores, y las políticas más generales que rigen el trabajo, define la OIT.
La manera en que operan e interactúan estos elementos del entorno laboral determinará si promueven la salud o provocan peligros psicosociales.
“Las cargas de trabajo excesivas, la falta de control sobre las tareas, el liderazgo disfuncional, la falta de balance de vida y trabajo tienen el potencial de causar daño físico, social o psicológico”, explica Erika Villavicencio Ayub, directora de DserOrganizacional para Latam.
Identificar estos riesgos psicosociales es más complicado pues son intangibles y subjetivos, se normaliza el malestar que provocan, señala Villavicencio.
Existen instrumentos para identificarlos, sin embargo, en el día a día es más factible notar sus síntomas físicos y organizacionales.
“Es importante que los líderes supieran qué síntomas de su equipo podrían indicar que hay problemas asociados a factores de riesgo psicosocial. No ve esos factores de riesgo porque no tiene la formación, pero lo que ve es la dificultad para transmitir ideas”, ejemplifica Jorge Mérida, vicepresidente de Salud Mental en el Trabajo del Colegio Nacional de Psicología Clínica para el Trabajo (Conapsit).
Cuando el trabajo enferma
“El impacto viene del cerebro al cuerpo. Si estamos en un ambiente de trabajo psicosocialmente tóxico, el cuerpo activará una respuesta de estrés crónico”, añade Villavicencio.
Desde la neurobiología, continua, el cerebro interpreta esas condiciones tóxicas como una amenaza que activará la amígdala y el deseo de huir. El cuerpo estará en alerta constante, se elevan el cortisol y la adrenalina.
“Impacta el bienestar, la salud mental y la salud física”, asegura Jorge Mérida. Entre los daños a la salud que causan están: problemas de sueño, trastornos gastrointestinales, baja en las defensas, padecimientos cardiovasculares, diabetes e hipertensión.
También se encuentran la ansiedad, estrés, depresión, burnout, agotamiento emocional, despersonalización, baja autoestima laboral, consumo de sustancias, irritabilidad, presentismo, mayor riesgo de accidentes laborales.
“Una peor salud autopercibida, es decir, sienten que su estado de salud en general es menor”, resume Mérida.
Entornos psicosociales sanos
Para evitar los efectos negativos asociados por el entorno psicosocial en el trabajo se requiere “una gestión proactiva”, un trabajador informado que atienda su salud y las condiciones que lo permitan en las empresas y el acceso a los servicios de salud públicos.
“La gestión no debe ser reactiva, se tiene que poner en la mesa no sólo atender al que ya está enfermo debe haber intervención (...) que incluya a la organización”, explica Villavicencio.
Acciones para lograrlo son el rediseño de puestos, claridad en roles, capacitar a líderes en empatía, en suma, intervenir el “ADN de la cultura laboral".
Atender al grupo con programas de gestión del estrés, educación financiera, fomentar la resiliencia, desarrollar la colaboración e inteligencia emocional. Y facilitar a los colaboradores acceso a atención psicológica profesional.
“Cuando tenemos organizaciones que desarrollan seguridad psicológica, el colaborador puede hablar, alzar la mano, desarrollar habilidades, sin miedo a represalias. Y eso da entornos saludables a largo plazo”, dice Villavicencio.
Jorge Mérida sostiene que evitar riesgos psicosociales en el trabajo requiere una corresponsabilidad entre empresa, gobierno y el trabajador.
“Una responsabilidad de los empleadores de mantener las mejores condiciones de trabajo. Del Estado de mantener el acceso a la seguridad social y una responsabilidad del trabajador de tomar poder sobre la gestión de su salud”, explica.
La OIT sugiere tres vías para promover entornos psicosociales en el trabajo que favorezcan la seguridad y salud:
- Obtener datos estadísticos periódicos, armonizados y comparables a nivel internacional para identificar prevalencias y tendencias.
- Impulsar políticas y normas que aborden explícitamente los riesgos psicosociales. Revisar los aspectos estructurales y organizativos del trabajo.
- Y en el espacio de trabajo mejorar el diseño, la organización y la gestión. Revisar cargas, asignación de tareas, supervisión y reforzar la capacidad de los trabajadores para reconocer y responder a los riesgos. Contar con la participación de trabajadores, profesionales de la salud, Recursos Humanos y directivos para generar prácticas adaptadas a sus contextos y sostenibles.



